Un polémico mensaje ha sido lo que ha provocado que la compañía estadounidense de estadounidense Twitter haya limitado las funciones del perfil del grupo parlamentario Vox. El partido liderado por Santiago Abascal, que desde hace dos días no puede «tuitear», ha denunciado que sufre una «censura», mientras que la empresa asegura se debe por infringir sus políticas de uso al considerar que «incita al odio».

Fuentes de la multinacional han asegurado en declaraciones a ABC que el «tuit» que ha desatado la polémica «viola» la política de uso de la plataforma «relativa a las conductas de incitación al odio». El responsable de Comunicación de esta formación política, Manuel Mariscal, ha afirmado en su cuenta personal de esta red social que han sido «censurados».

En ese sentido, ha insistido en Vox es un partido legalmente constituido: «somos tercera fuerza política en España, representamos a más de 3,6 millones de votantes y, como nosotros, miles de ciudadanos españoles están sufriendo la censura en Twitter y en otras redes sociales. Y decimos, ‘Basta’», critica. «¿Acaso los progres, las charos y los comunistas tienen carta blanca en Twitter?«, denuncia.

La empresa tecnológica defiende que se trata de una «compañía imparcial» que no participa en prejuicios y sesgos políticos de ningún tipo. «Aplicamos las Reglas de Twitter de manera desapasionada e igual para todos los usuarios, independientemente de su procedencia o afiliación política», sostienen las mismas fuentes, que recuerdan que cualquier usuario que ha sido amonestado a raíz de un mensaje inapropiado puede desbloquear su cuenta con solo eliminar el «tuit» que considera «ofensivo».

Una medida que Vox ha descartado apelando a la libertad de expresión. Miles de usuarios han salido en defensa de la formación aduciendo que, en la actualidad, grupos movilizados como CUP o la organización antisistema Arran sí tienen presencia en la plataforma. En opinión de Borja Adsuara, experto en derecho digital, «solo un juez debería decidir lo que es un delito o no». «A las redes sociales -insiste- se les debe exigir colaborar con policías, fiscales y jueces, pero no hacer de policías, fiscales y jueces».

Twitter, en cambio, asegura que sus reglas de uso que tienen como objetivo garantizar que todas las personas puedan participar en la conversación pública de «manera libre y segura». En su apartado relativo a las conductas de incitación al odio, en la que la empresa se ha basado para bloquear la cuenta de Vox, recogen que «no se permite fomentar la violencia contra otras personas ni atacarlas o amenazarlas directamente por motivo de su raza, origen étnico, nacionalidad, orientación sexual, género, identidad de género, afiliación religiosa, edad, discapacidad o enfermedad grave». Entre otras acciones que prohíbe se encuentran «amenazas violentas contra una persona o un grupo de personas», «amenazar o fomentar el terrorismo o el extremismo violento», «tolerancia cero respecto de la explotación sexual infantil» o «fomentar ni promover el suicidio o las autolesiones», entre otras cosas.

Con información de ABC