Niños en busca de información sobre depresión y autolesión son expuestos cada vez más al dañino entorno a través de los buscadores incorporados en las redes sociales.

(Caracas, 18 de noviembre de 2020)-. Sophie Parkinson tenía solo 13 años y lidiaba con las ideas suicidas y los sentimientos de melancolía y desaliento que son atribuidos a las conductas depresivas cuando se quitó la vida seis años atrás.

Su madre, Ruth Moss, considera que las razones de Sophie, para llevar a cabo el mortal acto, surgieron a través de los videos que solía ver en línea. Como a muchos niños, a Sophie se le obsequió un teléfono celular a los 12 años.

“Lo más difícil para la familia de Sophie, después de su muerte, fue conseguir imágenes inapropiadas y guías detalladas para quitarse la vida,” comentó su madre.

Según el regulador de servicios de comunicación, Ofcom, casi el 90% de los jóvenes entre 12 y 15 años poseen un teléfono celular, y se estima que el 75% de ellos tienen cuentas en redes sociales.

La Sociedad Nacional para la prevención de la crueldad hacia los niños (NSPCC), piensa que las compañías de tecnología deberían ser forzadas por la ley a reflexionar en los riesgos a los que son expuestos los niños a través de sus productos.

“Por más de una década, la seguridad de los niños no ha sido considerada como una parte primordial del modelo de negocios de las compañías tecnológicas,” declaró Andy Burrows, jefe de las políticas de seguridad de la organización benéfica antes mencionada.

La semana pasada Facebook anunció la expansión de una herramienta automatizada llamada SafeToWatch, un software en desarrollo para bloquear, en tiempo real, escenas que incluyan violencia y desnudez; sin embargo, las leyes de privacidad de información en Europa limitan sus alcances.