“En el huevo es muy peligroso porque tiene una capa porosa y permitiría que cualquier contaminación del exterior”, dijo María del Mar Fernández, directora del Instituto de Estudios del Huevo| Institutohuevo.com

Los huevos siempre son ubicados dentro del supermercado en una sección sin refrigeración. Pero, cuando llegamos a casa, lo primero que hacemos en meterlos en la nevera. ¿Es la mejor opción?.

«Cuando se pasa de frío a calor, lo normal es que se condense agua en la superficie, como un yogur o una fruta. En el huevo es muy peligroso porque tiene una capa porosa y permitiría que cualquier contaminación del exterior, al humedecerse, pasara al interior del huevo», comenta María del Mar Fernández, directora del Instituto de Estudios del Huevo.

«El motivo de que no se refrigeren los huevos en el punto de venta es evitar ese salto térmico de frío a calor», señaló a ABC.

Afirmó que lo normal es que en cuatro días se tenga en casa, y «esos días a temperatura ambiente no son un problema si luego los guardamos en el frigorífico».

«Sí que sería un problema someterlos a varios cambios de temperatura, que terminaría deteriorando la calidad final del huevo», añadió.

Ante esta interrogante, la directora de la institución reveló que tiene que ver con que pierde agua del interior, el cual es mayor cuando está a temperaturas más altas y cuando la humedad es muy baja.

Del Mar Fernández reiteró la importancia de refrigerar los huevos para que no pierdan agua y frescura, «para que aguanten mejor la calidad».

«Con el paso de los días, el huevo va perdiendo propiedades, pero sobre todo calidad porque disminuye la proporción de agua presente en él. Al perderla y entrar aire, la consistencia de la clara es más baja, y la yema, a su vez, se aplana».

Lavar el huevo

Finalmente, recomendó lavar los huevos en el momento antes de consumirlo y no al guardarlos.