“El futuro le pertenece a las naciones soberanas e independientes que protegen a sus ciudadanos, respetan a sus vecinos y honran las diferencias que hacen que cada país sea especial y único”, afirmó Donald Trump este martes en su presentación ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York. En adición a su vehemente defensa de las soberanías, el presidente de los Estados Unidos también fustigó a China, Irán y Venezuela, tres países con los que se ha visto enfrentado en los últimos tiempos.

Trump comenzó su discurso ante la edición número 74 de la asamblea alabando el lugar en dónde estaba hablando, llamándolo “el escenario más grande del mundo”. Sin embargo, rápidamente se subió a las temáticas centrales que han dominado su presidencia y que ahora se enmarcan con sus deseos de reelección el año que viene: desde la defensa del patriotismo y los derechos a portar armas, hasta sus críticas a globalistas y defensores de fronteras abiertas e inmigración.

China y el comercio internacional
La porción de su discurso contra China, por su parte, llegó en medio de sus críticas al comercio internacional. Hizo un repaso a las infracciones que Beijing ha cometido en los últimos 18 años, desde que se le permitió el ingreso a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001.

Hizo énfasis en la OMC es una institución que es necesario reformar, ya que el sistema de comercio global ha fracasado. Mencionó la modificación del NAFTA que negoció con México y Canadá, y habló de un tratado que buscara cerrar con el Reino Unido una vez que se separa de la Unión Europea.

“Queremos un comercio equitativo y justo”, remarcó.

“Estos abusos se toleraron por años, y no estamos dispuestos a seguir aceptándolos”

Donald Trump, sobre China
A su vez, se quejó de que China sea tratada como un país emergente, cuando en realidad es la segunda economía del mundo. Fue en este contexto que hizo referencia a quienes “hicieron del globalismo un impulso religioso que llevó a líderes a ignorar a sus propios ciudadanos”.

“Confiamos en que el presidente Xi Jinping sea un gran líder”, completó.

“Sedientos de sangre”
Trump calificó a Irán como un “régimen sediento de sangre” que está embarcado en una “fanática búsqueda” por conseguir armas nucleares. Lo llamó el principal país del mundo que auspicia el terrorismo, y los culpó de la guerra que está desarrollándose en Yemen.

“Hace 40 años que los líderes de Irán culpan al resto del mundo de sus problemas”, acotó, antes de urgir a los líderes del país que le den “prioridad a sus ciudadanos”.

Venezuela, un emblema del fracaso del socialismo
Al hablar de América Latina, su énfasis estuvo puesto en acabar con la “opresión que se vive en países como Cuba, Venezuela y Nicaragua”. Luego de enumerar una lista de violaciones a los derechos humanos que se han llevado a cabo en Venezuela, calificó a Nicolás Maduro de “títere” de La Habana.

Fue en este contexto que Trump fustigó al socialismo y al comunismo, calificándolas de “amenazas a la libertad” y afirmando que solo han servido como medios para “darle poder a la clase dominante.

“Estamos monitoreando la cuestión de Venezuela de cerca”, remarcó.

Contra las fronteras libres
La cuestión de las fronteras y la inmigración ocuparon una parte importante de su discurso. Señaló que la inmigración ilegal era uno de los desafíos “más críticos” a los que se enfrenta el mundo, y acusó a quienes defienden la libertad de movimiento de los migrantes de estar ayudando a traficantes de personas y redes criminales.

A su vez, alabó la cooperación que los países vecinos están mostrando en materia migratoria y, especialmente, las acciones del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador.

“Quiero agradecer al presidente López Obrador de México por la gran cooperación que estamos recibiendo y por poner ahora mismo 27.000 tropas en nuestra frontera sur”, dijo Trump.

“México nos está mostrando gran respeto, y yo los respeto”, añadió el dirigente estadounidense.

Trump tuvo también un mensaje directo para quienes se planteen tratar de cruzar la frontera ilegalmente. “Escuche estas palabras: no pague a los traficantes, no pague a los coyotes, no se ponga en peligro, no ponga a sus niños en peligro. Porque si llega hasta aquí, no se le va a permitir entrar, se le va a retornar rápidamente a casa y no será puesto en libertad en nuestro país”.

“Mientras yo sea presidente de Estados Unidos, vamos a aplicar nuestras leyes y proteger nuestras fronteras”, insistió.

Redes sociales y libertad de expresión
Asiduo usuario de Twitter, Trump sin embargo cargó contra los gigantes tecnológicos, a los que acusó de ser “burócratas sin rostro que corroen la democracia”. El mandatario afirmó que unas pocas plataformas de redes sociales están adquiriendo un poder inmenso “sobre lo que podemos ver y sobre lo que se nos permite decir”.

“No pueden silenciar las voces disidentes”, afirmó, en referencia al sesgo que Trump afirma que estas plataformas tienen contra las opiniones conservadoras.

 

 

Con informaciòn de Dolar Today