(Caracas, 2 de diciembre de 2020). –  La Organización de Estados Americanos, estima en 5,4 millones los migrantes y refugiados que han abandonado Venezuela.

Este martes la OEA, publicó un informe sobre la crisis de migrantes y refugiados quienes se encuentran en condiciones de vulnerabilidad; asimismo en el documento señalan que el cierre de las fronteras terrestres debido a la pandemia ha llevado a los venezolanos a huir del país por trochas o rutas marítimas peligrosas.

“Para la fecha habrían retornado a su país cerca de 130.000 venezolanos”, el escrito atribuye la decisión de estas personas a las dificultades impuestas por la pandemia. No obstante, debido a la reapertura económica en países como Colombia, Perú y Ecuador disminuyó el retorno y se está reactivando el flujo de salida desde Venezuela.

El estudio apuntó que alrededor de 500 venezolanos están ingresando a Colombia por vías irregulares; algunas personas que realizan estas peligrosas travesías viajan acompañados entre uno y tres familiares.

La secretaria de la Organización de Estados Americanos resaltó el caso de los deportados desde Trinidad y Tobago ocurrido el 22 de noviembre de 2020, un grupo de 29 venezolanos, entre ellos 16 menores de edad, fue deportado del país y posteriormente desaparecieron durante 48 horas.

Dichas personas pudieron regresar a la isla después de una sentencia de la Corte Suprema de este país, así como pronunciamientos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Oficina de la Acnur”, puntualizó el informe.

En este sentido, la OEA advirtió: “Con el cierre de las fronteras y la profundización de la crisis en Venezuela, se hace cada vez más frecuente que los venezolanos arriesguen su vida huyendo desesperados por el mar en una embarcación menor que los traslade a alguna isla del Caribe”.

Por último, la organización internacional apuntó las medidas adoptadas por los gobiernos Perú y Costa Rica para proteger a los migrantes venezolanos. Además, la nota hace referencia a los 224.000 migrantes y refugiados venezolanos en el Caribe, y que 46.000 han sido reconocidos como refugiados en Brasil.