(Caracas, 26 de octubre de 2020).- Hace 156 años nació en Isnotú, estado Trujillo, el próximo beato del país, José Gregorio Hernández Cisneros. Los restos del médico fueron exhumado en la Iglesia de la Candelaria en Caracas durante la mañana de hoy.

Foto Cortesía: La Patilla

Este proceso es necesario antes de la beatificación, autorizada por el papa Francisco. Dicho requisito es exigido por el Vaticano para constar si allí está enterrado el “médico de los pobres”. También verificará si coincide con el acta que se redactó tras la primera exhumación hace 45 años, según detalló la Conferencia Episcopal Venezolana.

La finalidad es garantizar la conservación del cuerpo y la responsabilidad para permitir la devoción al milagroso médico del que millones de venezolanos son seguidores y quienes han impulsado a lo largo de 71 años la causa para elevarlo a la santidad. Además de recoger la osamenta durante el acto religioso, también se recolectarán reliquias como la vestimenta.

Los encargados de la exhumación será un equipo de médicos patólogos que examinaran los restos. Contarán con especialistas y fiscales jurídicos de la iglesia que certificaran su autenticidad, en cumplimiento del protocolo señalado por el Vaticano.

Foto Cortesía: La Patilla

En pro de mantener las medidas preventivas por la pandemia de COVID-19, el proceso se llevó a puertas cerradas para el público general y para la mayoría de los medios de comunicación, sin embargo, el evento fue transmitido a través de VALE TV y por el canal de YouTube de la Arquidiócesis de Caracas. Desde ambas plataformas se generó la señal matriz a la que pudieron unirse todos los medios para hacer la cobertura a esta celebración religiosa.

Foto Cortesía: VALE TV

Este proceso cumple con la última exigencia para beatificación de José Gregorio Hernández, cuya causa se introdujo en el año 1949 por el monseñor Lucas Guillermo Castillo.