Misión terminada. El embajador de España en Venezuela, Jesús Silva, dejó este domingo nuestro país con el deseo de que se logre un acuerdo entre la gestión de Nicolás Maduro y las fuerzas de oposición, para «poner así fin a la crisis política, para dar paso a la paz, la prosperidad y el progreso«, apuntó el diplomático, que ahora será reemplazado por Juan Fernández Trigo, que tendrá la figura de encargado de negocios, luego de que el Gobierno de Pedro Sánchez anunciara semanas atrás que reducirá sus relaciones diplomáticas con Venezuela, como consecuencia de la falta de legitimidad de Maduro.

«Tanto España como la Unión Europea queremos para el país un futuro que permita progresar y que sus ciudadanos puedan desarrollarse en paz, con dignidad y que haya prosperidad para todos y, para ello, es necesaria una solución democrática y pacífica a la crisis de Venezuela«, explicó el embajador en una etrevista con la agencia EFE.

Silva lideró la misión diplomática española en Venezuela durante tres años y medio «muy intensos, difíciles a veces«, en los que ha «intentado tender puentes con las partes (Gobierno y oposición) y seguir la máxima de la política exterior» en el país, que «es la de mantener cauces de diálogo e intentar ayudar a superar la crisis«.

Defensor del diálogo

Desde su llegada, Silva vivió momentos de tensión que trató de resolver por la vía del diálogo entre los distintos interlocutores y poniéndose siempre a disposición de quienes abogaron por la negociación como fórmula de solución a los problemas de Venezuela.

Antes de partir hacia Madrid, recordó cuando en el año 2017 y recién llegado a Venezuela, vivió el primer encuentro entre las partes en conflicto, con el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero como mediador.

«Ha habido varios intentos de diálogo. El primero, al poco tiempo de llegar yo, en 2017, se puso en marcha un proceso de negociación entre el Gobierno y la oposición que, inicialmente, fue secreto, y tuvo lugar en la residencia de la embajada de España con el expresidente Zapatero de mediador«, explicó el diplomático.

Posteriormente, se produjeron otros intentos de negociación, como «el que hubo en Santo Domingo o el proceso de Noruega, que siempre contaron con el apoyo de los distintos Gobiernos de España» que -aseguró- «han hecho todo lo posible para que ese diálogo pudiera llegar a algún acuerdo. Desgraciadamente, no ha sido posible«.

«Yo lo que quiero, sobre todo, es que haya una reconciliación entre los venezolanos y que haya una solución a la crisis , que los venezolanos puedan decidir libremente su futuro realmente«, añadió.

Relaciones con el oficialismo

El diplomático español aseguró que siempre tuvo «buen diálogo» con las autoridades venezolanas, a pesar de las tensiones que se produjeron en determinados momentos de su etapa en el país.

Las últimas semanas de Silva en Venezuela se vieron marcadas por la salida del dirigente Leopoldo López el pasado 23 de octubre de la residencia del embajador en la que permanecía como huésped desde el 30 de abril de 2019, cuando abandonó el arresto domiciliario que mantenía desde el 2017, que le había sido concedido tras casi tres años en la prisión militar de Ramo Verde.

La marcha de López desató la crítica de las autoridades gubernamentales al Ejecutivo español y al embajador, por considerar que el país europeo y su representante en Venezuela ayudaron al opositor a huir, extremo que Silva negó.

«No está justificada la crítica a España ni a la Embajada por la salida de Leopoldo López, porque no es cierto que haya habido ninguna colaboración. Nosotros fuimos anfitriones en su momento y, como huésped, se va cuando quiere y fue una decisión personal, sin que nosotros tuviéramos ninguna intervención«, aclaró el diplomático.

Asimismo, reiteró que la sede diplomática «nunca ha sido un centro de conspiración ni se ha planificado nada, al menos en mi conocimiento«, rechazando así las reiteradas acusaciones de la administración Maduro.

«Cuando ha habido alguna acusación de ese tipo, hemos pedido pruebas para poder acogernos a unos hechos que pudieran ser demostrados y no hemos obtenido ninguna prueba de que eso fuera cierto«, explicó Silva.

Espera volver

El embajador, quien confesó que Venezuela le «ha marcado«, no ocultó su amor por el país ni su intención de volver a visitarlo algún día.

«Espero volver a Venezuela porque es una tierra maravillosa, con gente que quiere mucho a España y yo quiero mucho a Venezuela. Es una experiencia que me ha marcado. Uno se siente fácilmente venezolano cuando está aquí, porque es muy acogedora, sobre todo con España y con los españoles«, manifestó Silva.

Con Información de Analítica