El presidente recompone su equipo de política exterior tras el despido de John Bolton y minutos después de anunciar nuevas sanciones a Teherán

Donald Trump ha anunciado este miércoles vía Twitter que designará a Robert O’Brien, hasta ahora jefe negociador para asuntos de rehenes en el Departamento de Estado, como nuevo consejero de Seguridad Nacional en sustitución de John Bolton. El presidente mueve así ficha, en medio de una nueva escalada de tensiones con Irán, para recomponer su equipo de política exterior, tras el despido hace ahora una semana del halcón Bolton, que ocupó el cargo desde abril de 2018.

“Me complace anunciar que nombraré a Robert C. O’Brien, que actualmente ejerce de muy exitoso enviado presidencial especial para asuntos de rehenes en el Departamento de Estado, como nuestro nuevo consejero de Seguridad Nacional. He trabajado mucho y duro con Robert. ¡Hará un gran trabajo!”, ha tuiteado Trump por la mañana.

El anuncio del presidente llegaba minutos después de que anunciara, en otro tuit, que había dado órdenes al secretario del Tesoro para “aumentar sustancialmente las sanciones a Irán”. El Gobierno aún ha ofrecido más detalles sobre el alcance concreto de dicho endurecimiento de las sanciones, después de los ataques del fin de semana contra instalaciones petrolíferas de Arabia Saudíde los que el Gobierno estadounidense responsabiliza a Teherán. Más allá de Irán, entre los desafíos que aguardan a O’Brien se encuentra también la incertidumbre en Afganistán, después de la ruptura de las negociaciones de paz con los talibanes.

O’Brien será el cuarto consejero de Seguridad Nacional de Trump en tres años. Un récord para un primer mandato de un presidente. Bolton, su predecesor, un veterano halcón de la era George Bush hijo muy crítico con los intentos de diálogo con Irán y Corea del Norte, fue despedido el pasado 10 de septiembre porque Trump, como él mismo dijo, discrepaba de buena parte de sus propuestas.

Socio fundador de un bufete de abogados en Los Ángeles, O’Brien ha trabajado para liberar a ciudadanos estadounidenses en Corea del Norte o Turquía. El pasado mes de julio, fue enviado a Suecia a supervisar el juicio por agresión del rapero estadounidense conocido como A$AP Rocky, hallado culpable de una agresión callejera por un juez de Estocolmo, pero que eludió la cárcel tras haber pasado un mes en prisión preventiva. También desempeñó un papel determinante, según Associated Press, en la liberación el pasado mes de febrero del ciudadano estadounidense Danny Burch, tras 18 meses de cautiverio en Yemen.

O’Brien estaba en la lista de los cinco candidatos que el presidente aseguró el martes que estaba considerando para el puesto. Su nombre empezó a sonar con fuerza cuando empezó a quedar claro que el que se tenía por favorito a reemplazar a Bolton, el emisario de EE UU para Irán, Brian Hook, se enfrentaría a una rotunda oposición por parte del sector duro que considera que ha actuado con tibieza en la crisis con Teherán.

Figura respetada en círculos republicanos, O’Brien es visto como una opción relativamente poco polémica, ya que cuenta con buenas relaciones tanto en el Departamento de Estado como en el Pentágono y, según fuentes citadas por The Washington Post, su carácter afable contrasta con la dureza de Bolton. En 2005, el presidente George W. Bush le nombró (y el Senado lo aprobó) representante ante la Asamblea General de la ONU, donde trabajó con Bolton. Resulta una incógnita en qué medida se separarán sus políticas de las de su predecesor, cuyos duros puntos de vista O’Brien ha elogiado en el pasado.

O’Brien fue también consejero en las campañas presidenciales de destacados republicanos como Mitt Romney (2011), Scott Walker (2015) y Ted Cruz (2016). Licenciado en Derecho por la universidad de Berkeley, es autor del libro While America Slept (Mientras Estados Unidos dormía), una colección de ensayos sobre seguridad nacional, muy críticos con la política exterior de Barack Obama. En uno de ellos, compara el acuerdo nuclear con Irán firmado por el expresidente demócrata con los acuerdos de Múnich de 1938, que permitieron al Tercer Reich anexionarse la región checa de los Sudetes. El libro, publicado en plena campaña electoral de 2016, contiene en su contraportada un entrecomillado elogioso del propio Bolton, que dijo que los textos de O’Brien deberían ser “lectura obligada” para los aspirantes a presidente.

Con información de El País