(Caracas, 04 de octubre de 2020).- El tifón Goni, el ciclón más fuerte del año con ráfagas de viento de hasta 190 millas por hora, dejó en su paso por Filipinas grandes destrozos y 20 personas muertas hasta el momento; además de incomunicar varias zonas del territorio debido a su violento viento y lluvias torrenciales.

Goni impactó en la isla de Catanduanes y la vecina provincia de Albay, en la costa este del archipiélago de Filipinas, con vientos de hasta 225 kilómetros por hora.

Según el Centro de Previsión Meteorológica, este se dirige ahora a Vietnam, avanzando en el Mar de China Meridional hacia el centro del país. Con vientos de hasta 50 mph, existe gran posibilidad de que vuelva a ganar fuerza antes de su llegada a la costa vietnamita, este jueves.

Richard Gordon, presidente de la Cruz Roja filipina se declaró: “Hasta el 90 por ciento de las casas han quedado destruidas o muy dañadas en algunas zonas. Este tifón ha machacado las vidas y los sustentos de la gente, y se suma al implacable peaje físico, emocional y económico de la Covid-19”, se lamentó.

Más de 400 mil personas huyeron de sus hogares antes de la llegada del tifón y la mayoría de ellos permanece en centros de evacuación, mientras las autoridades luchan para restablecer los servicios de electricidad y telecomunicaciones en las zonas más afectadas.

Los equipos de rescate militares desplegados en las zonas más afectadas trabajan contrarreloj en busca de los desaparecidos, muchos de ellos sepultados por desprendimientos de tierra.

El tifón dejó a su paso más de 20 mil viviendas destruidas y cerca de 55 mil 500 parcialmente dañadas, indicó la Defensa Civil en un comunicado. Los filipinos se ven afectados cada año por un promedio de una veintena de tormentas tropicales y tifones, que destruyen cosechas, casas precarias e infraestructuras, manteniendo a poblaciones enteras en la pobreza permanente.