HRW destaca en su informe que el sistema de salud en Venezuela es precario y no tiene las condiciones para lidiar con la COVID-19

Ante la grave escasez de medicamentos e insumos médicos y la precariedad de los servicios públicos y de salud en Venezuela, organismos internacionales han pedido con urgencia ingresar la ayuda humanitaria para luchar contra el coronavirus.

Human Rights Watch y los Centros de Salud Pública y Derechos Humanos y de Salud Humanitaria de la Universidad Johns Hopkins consideran que “la absoluta falta de preparación del sistema de salud venezolano para la llegada de la pandemia de Covid-19 agudiza el riesgo para la salud de los venezolanos y podría contribuir a una propagación regional de la enfermedad”.

La organización cree que es muy probable que en Venezuela la tasa de mortalidad por el virus termine siendo mayor a la media, “ya que no hay capacidad para brindar atención de alta complejidad debido a la falta de equipos básicos para radiografías, análisis de laboratorio, camas de terapia intensiva y respiradores”.

Alertan que el hacinamiento en zonas populares y cárceles, así como el regreso de los migrantes venezolanos agravan el riesgo de que el virus se extienda con rapidez por el país.

“La crisis humanitaria en Venezuela y el colapso del sistema de salud han generado una peligrosa situación que favorece una rápida propagación del virus en la población en general, condiciones de trabajo inseguras para el personal de salud y un alto índice de mortalidad entre pacientes que necesitan tratamiento en hospitales”, afirmó la Dra. Kathleen Page, médica y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y los Centros Johns Hopkins. “La imposibilidad de Venezuela para hacer frente a la pandemia de Covid-19 podría provocar que más personas intenten irse del país. Esto desbordaría aún más los sistemas de salud de los países vecinos, poniendo en peligro más ampliamente la salud en la región”.

Las organizaciones piden a la ONU, al Grupo de Lima, a Estados Unidos y a la Unión Europea mayores esfuerzos para exigir al régimen de Nicolás Maduro prevenir la propagación del virus, en tanto solicitan:

  • Permitir el ingreso en Venezuela de una respuesta humanitaria a gran escala liderada por la ONU que llegue al interior del país, en particular, permitiendo el pleno acceso del Programa Mundial de Alimentos de la ONU y sus socios, que cuentan con capacidad logística para brindar un volumen significativo de asistencia humanitaria en todo el territorio del país;
  • Posibilitar que los trabajadores humanitarios locales e internacionales brinden asistencia humanitaria y tengan acceso a todos los hospitales y otros centros de atención de la salud para proveer insumos y asistencia;
  • Permitir que los profesionales de la salud y los trabajadores humanitarios puedan realizar su trabajo sin represalias y cerciorarse de que puedan desplazarse libremente por toda Venezuela incluso durante la cuarentena, emitiendo salvoconductos y asegurando que tengan un acceso prioritario a la gasolina; y
  • Permitir a expertos independientes revisar y publicar toda la información epidemiológica existente para lograr mayor transparencia sobre la verdadera magnitud de la emergencia humanitaria, ofreciendo un conteo preciso de casos y muertes confirmadas de Covid-19 y reanudando la publicación de informes detallados sobre mortalidad y morbilidad.

“Las condiciones de pobreza, hacinamiento habitacional y desnutrición en las que se encuentran muchos venezolanos son el ámbito ideal para que se propaguen enfermedades infecciosas”, reseña el informe.

HRW destaca en su informe que el sistema de salud en Venezuela es precario y no tiene las condiciones para lidiar con la COVID-19 ante la habitual falta de distribución de agua y de saneamiento e higiene.

“Para contribuir a una respuesta efectiva a la Covid-19 en Venezuela, los gobiernos preocupados por la situación venezolana deberían financiar las iniciativas humanitarias de la ONU que aseguren que la ayuda se distribuya de manera apolítica”, dijo José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch. “Pero para que la ayuda llegue efectivamente al pueblo venezolano, la máxima responsabilidad recae en las autoridades que responden a Maduro, por ello hay que presionarlas para que le garanticen pleno acceso al Programa Mundial de Alimentos y permitan que los actores humanitarios y médicos puedan trabajar sin temor a represalias”, agregó.

Con información de NTN24