El candidato demócrata se acerca a la Casa Blanca gracias a su triunfo en estos dos estados clave

El sprint final del escrutinio de votos en Estados Unidos sigue. Joe Biden, como se esperaba, ha remontado en los estados de Michigan y Wisconsin. La agencia Associated Press ya le adjudicó el de Wisconsin durante la tarde de este miércoles y caída ya la noche, los medios estadounidenses le otorgaban la victoria en Michigan.

Ganar los 16 votos electorales de Michigan le asegura la victoria, siempre y cuando, eso sí, que mantenga Arizona y Nevada en su columna. Al mismo tiempo, la ventaja del presidente, Donald Trump, se ha reducido a solo 3.000 votos en el estado de Georgia, a medida que los colegios de la capital, Atlanta, van emitiendo sus resultados. Atlanta, una ciudad con una importante población afroamericana, es el principal granero de votos del Partido Demócrata. Entretanto, en Pensilvania, Trump lleva 700.000 votos más que Biden. Pero en ese estado faltan todavía muchos votos por contar.

“Deben ser contados todos los votos”, ha insistido Joe Biden, en un discurso desde Wilmington (Delaware) en el que se ha mostrado confiado de adjudicarse la Presidencia y asegurando que los estadounidenses “no serán silenciados”. “Está claro que estamos ganando en suficientes estados como para ganar la Presidencia”, ha añadido antes de precisar que no estaba declarando su victoria, pero que cree que ganará una vez que se cuenten todas las papeletas. “He hecho campaña como demócrata, pero gobernaré como presidente americano”, ha declarado en una intervención este miércoles por la noche.

Con los estados clave de Michigan y Wisconsin, el candidato demócrata concentraría a esta hora 264 votos electorales frente a los 214 que cosecharía Trump.

Entretanto, Trump ha vuelto a redoblar sus acusaciones de fraude. Esta vez, de la forma más previsible, con un tuit en el que culpa a la oposición de haber alterado el recuento de los votos en Michigan y Wisconsin, dos estados en los que iba ganando. El tuit de Trump obvia que en Arizona ha reducido considerablemente su desventaja en relación a Biden, o que en Nevada está yendo mucho mejor de lo que preveían las encuestas, y que aún tiene posibilidades. Si Trump ganara en Nevada, toda la carrera volvería a quedar, una vez más, patas arriba.

Por el momento, el presidente no ha cumplido la amenaza, formulada ayer a las dos y media de la madrugada, de llevar al Tribunal Supremo el escrutinio de los votos para que éste sea suspendido. En todo caso, las posibilidades de éxito de esa petición serían nulas. Solo en el caso de Pensilvania, el tribunal ha declarado que podría intervenir esta semana. En el resto de los estados en liza, no hay ninguna controversia acerca de la continuidad del recuento.

Sin embargo, en un tuit se ha autoproclamado ganador en Pensilvania, Georgia, Carolina del Norte y Michigan, pese a que el escrutinio aún está activo en los primeros estados, mientras el último se ha adjudicado ya a su rival.

Además, su campaña ha vaticinado que podrá proclamar una victoria en las elecciones el viernes, a pesar de haber presentado demandas en Pensilvania y Michigan y exigido un recuento en Wisconsin. “Para finales de esta semana, quedará claro a todo este país que el presidente Trump y el vicepresidente (Mike) Pence serán reelegidos durante otros cuatro años”, ha dicho a Efe Jason Miller, asesor de la campaña de Trump, durante una llamada con periodistas en la que no admitió preguntas.

Con información de el mundo