26 ago (Reuters) – El huracán Laura se fortalecía con rapidez el miércoles y podría alcanzar pronto categoría 4, mientras sigue avanzando hacia la costa de los estados de Texas y Luisiana en el Golfo de México, donde podría causar daños catastróficos, dijo el Centro Nacional de Huracanes (CNH).

En la mañana del miércoles, la tormenta -que ya tiene categoría 3 en la escala de cinco grados de Saffir-Simpson- estaba localizada unos 465 kilómetros al sureste de Galveston, Texas, con vientos máximos sostenidos de 185 kilómetros por hora (kph), indicó el CNH, con sede en Miami. Los huracanes de categoría 4 pueden tener vientos de hasta 250 kph.

Más de 420.000 residentes en Texas y otras 200.000 personas en la vecina Luisiana estaban bajo órdenes de evacuación obligatoria, mientras los equipos de emergencias estatales y federales se apresuraban a ofrecer refugio y desplegarse para asistir en posibles rescates.

“Tiene pocas horas para prepararse y evacuar por el #HuracánLaura. Tendrá que lidiar con la tormenta donde sea que se encuentre al mediodía. Sea inteligente y protéjase”, tuiteó el gobernador de Luisiana, John Edwards.

Laura avanzaba a 24 kph y podría elevar el nivel de las aguas hasta entre 3,7 y 4,6 metros en Intracoastal City y Morgan City, Luisiana, al tiempo que se espera deje entre 13 y 25 centímetros de lluvia en la zona, según el CNH.

“Las marejadas ciclónicas podrían penetrar hasta casi 50 kilómetros tierra adentro desde la línea costera en el suroeste de Luisiana y el sureste de Texas”, dijo el CNH en un aviso el miércoles por la mañana. “En las próximas horas deben acelerarse todos los preparativos para proteger la vida y la propiedad”.

Se espera que la tormenta genere también tornados en la noche del miércoles en Luisiana, el sureste de Texas y el suroeste de Misisipi, indicó el centro. Asimismo, agregó que es probable que haya grandes inundaciones en zonas urbanas desde el este de Texas hasta Luisiana y Arkansas del miércoles al jueves.

El paso del huracán por el Golfo de México ha provocado el cierre de buena parte de las instalaciones petroleras mar adentro de Estados Unidos, frenando cerca del 84% de la producción del sector.

Con información de Reuters