Para nadie es un secreto las condiciones difíciles que deben vivir los profesionales venezolanos en la ciudad de Medellín, sometidos a bajos salarios pese a su experiencia, en ocasiones a tratos denigrantes y a muchas violaciones a sus derechos como trabajadores, lo curioso es que una organización sin fines de lucro y promotora de la paz, se dedique a explotarlos disfrazándose de “buenas intenciones”.

Ese es el caso de Fundación El Sol, una organización que se define como defensora de derechos humanos y pro paz, dirigida por la ciudadana Sol Mary Valencia, quien además ha implementado planes para atender a esta población vulnerable, como parte del trabajo que busca visibilizar la corporación. El primer venezolano afectado, (pidió que no se mencionara su nombre) trabajó durante dos meses para la fundación y hasta firmó un contrato de prestación de servicios, pero al saber que no se encontraba legal en el país, como la mayoría de los venezolanos, Valencia se negó a cancelarle el pago por su trabajo.

En el marco del primer Congreso de Líderes Mundiales por la Paz, que dicha organización realiza desde el 1 hasta el 5 de octubre en Medellín, Valencia contrató a Irene María De Sousa, una periodista, escritora y defensora de derechos humanos que debió huir del régimen de Nicolás Maduro por escribir el libro “Tierra o Fuego”, una investigación sobre la masacre del ex policía venezolano Óscar Pérez.

Ante la propuesta disfrazada de buenas intenciones que “buscaba generar bienestar al pueblo colombiano”, De Sousa aceptó trabajar para tal evento y firmó un contrato de prestación de servicios con la fundación el pasado 05 de agosto para asumir el cargo de directora de comunicaciones, durante ese mes llevó a esta organización a diferentes espacios radiales y televisivos, realizó boletines de prensa, manejó las redes sociales, y en fin, hizo toda la cobertura que le corresponde a un encargado de prensa.

El 05 de septiembre, cuando pidió la cancelación de su pago mensual, la directora la exhortó a entregar una cuenta de cobro que demoró en recibir cinco días, pretextando cualquier tipo de excusas. Finalmente y gracias a la mediación de un periodista de la localidad recibió los documentos (cuenta de cobro y renuncia), pero aseguró que pagaría el día 30 de septiembre, cuando lo legal es saldar la deuda a más tardar 10 días después de la entrega. Al cumplirse la fecha estipulada, De Sousa exigió su pago y Valencia nuevamente contestó con evasivas.

 

También ha perjudicado a trabajadores colombianos

No sólo los venezolanos se han  visto afectados por la conducta irregular de la señora Valencia, cuando pretendía hacer su “Congreso de Líderes Mundiales por la Paz” en el mes de mayo, un trabajador colombiano también se quejó ante la falta de pago de la fundación y de hecho elevó la queja hasta la gobernación de Antioquia y la hizo pública en redes sociales, razón por la cual Valencia prefirió eliminar la cuenta en Facebook de la organización.

Vinculación con George Soros

Valencia asistió del 19 al 22 de septiembre a los Premios Nobel en México y también a EEUU en compañía de sus dos hijos, según ella, esta segunda visita la realizaría para recibir un financiamiento por parte de George Soros, el polémico empresario estadounidense que casualmente ha sido vinculado con todas las causas izquierdistas, todo esto en  un contexto complicado en Colombia, puesto que ante el pronunciamiento de las FARC, donde aseguraban retomar las armas, el presidente de la República, Iván Duque, ha advertido razonablemente que sólo habrá paz en Colombia a través de la legalidad.

La vinculación con Soros, y con empresarios y gobernantes que quizá con buena voluntad han apoyado este proyecto, que pareciera tener como trasfondo un apoyo a las acciones irregulares de la guerrilla colombiana, demuestran que Fundación El Sol  no carece de recursos o financiamiento para cancelar sus deudas con los trabajadores. Resulta incongruente que estas organizaciones de izquierda que promueven la paz abusen del exiliado venezolano, y merece la atención del pueblo antioqueño, caracterizado por su calidad humana y hospitalidad, así como de las autoridades colombianas que deberían revisar estas acusaciones e ilegalizar dicha organización.

En la foto Sol Valencia junto a Juan Manuel Santos en los Premios Nobel 2019