(Caracas, 20 de noviembre de 2020).- Este jueves, el Gobierno de Estados Unidos autorizó la ejecución de Orlando Cordia Hall, un hombre que fue condenado a muerte por el secuestro, violación y asesinato de una menor de 16 años en represalia a una estafa por drogas.

Hall, un afroamericano de 49 años, fue declarado muerto a las 23.47 hora local (04.47 del viernes) tras recibir una inyección letal en la cárcel de Terre Haute (Indiana). Su ejecución fue la octava ordenada por el Gobierno de Donald Trump desde julio, las primeras en casi dos décadas dentro del sistema federal.

El trágico acontecimiento se debió a un robo perpetrado por el hermano mayor de la víctima, quien junto a un cómplice estafaron 4.700 dólares a la banda de Orlando, la cual traficaba con marihuana cerca de Pine Bluff (Arkansas). Al darse cuenta de la estafa, el traficante acompañado de otros cuatro antisociales fue a buscar a los culpables, llegando primero a la residencia de Lisa Rene (la víctima) buscando a su problemático hermano. Al no encontrarlo decidieron llevarse a la chica a punta de pistola y divertirse con ella.

Durante los dos días siguientes, Hall y los otros miembros de la banda violaron a la menor repetidamente hasta que decidieron matarla, arrojándola a una fosa que habían cavado, rociandola con la gasolina y enterrándola con vida.

Este jueves, tras la ejecución de Cordia; en un comunicado en nombre de la familia Rene, una hermana de Lisa dijo sentir “alivio” por llegar “al final de un largo y doloroso capítulo” en sus vidas.

“Poner fin a este doloroso proceso es un objetivo importante para nuestra familia. Este es el único final legal posible. Pero la ejecución de Orlando Hall nunca detendrá el sufrimiento que seguimos soportando”, sostuvo la chica.

La de Hall fue la decimoquinta ejecución del año en Estados Unidos, ocho federales y siete estatales.