El ministro checo de Sanidad, Adam Vojtech, ha asumido su responsabilidad política ante el repunte de la pandemia del Covid-19 que se registra en su país, uno de los primeros que relajó las medidas de contención adoptadas en primavera.

Vojtech será sustituido por el epidemiólogo Roman Prymula, uno de los científicos que asesoró al ministro dimisionario y, a diferencia de éste, partidario de implantar restricciones sociales.

La tasa de infecciones por coronavirus se ha disparado en las dos últimas semanas, alcanzando los 193 casos por 100.000 habitantes, según el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades. Es, tras España, el país comunitario con mayor incidencia de Covid-19.

Con 49.300 contagios y 500 muertos, desde el pasado 31 de agosto el virus ha crecido un 18%, mientras que las hospitalizaciones se han triplicado. En un breve comunicado de despedida, Vojtech explicó que su dimisión debe permitir la apertura de una nueva etapa en la gestión de la crisis.

Los partidos de la oposición (Partido Pirata, Partido Demócrata Cívico, Unión Demócrata Cristiana y varios partidos populistas de derecha) han reaccionado con suspicacia a la salida del ministro, que interpretan como una maniobra del jefe de Gobierno, el populista liberal Andrej Babis, ante las elecciones locales que se celebrarán dentro de diez días, y en el que los sondeos más recientes, muestran una ligera ventaja para la coalición de gobierno (liberales, socialdemócratas y poscomunistas). El cambio al frente de Sanidad en un momento en el que comienza a hablarse abiertamente de una segunda ola permitiría a Babis jugar la baza del buen gestor e impulsar un cambio de política, y así poder decidir la victoria en algunos ayuntamientos.

El anuncio de la dimisión de Vojtech y el nombramiento de su sucesor se produjeron casi simultáneamente, pese a que la oposición había solicitado no proceder al cambio en Sanidad antes de los comicios.

“Si el ministro de Sanidad es responsable de la gestión inconsistente de la crisis del Covid-19, más responsable aún es el primer ministro por interferir con su incompetencia en su trabajo”, declaró el jefe del grupo parlamentario cristianodemócrata Marian Jurecka.

En círculos políticos se afirma que Vojtech ha intentando cambiar la política laxa del Gobierno ante el Covid-19, a lo que Babis siempre se opuso para salvaguardar su popularidad.

Prymula, aunque defensor de medidas de contención de la pandemia duras, “se ocupará principalmente de gestionar la crisis, lo que significa aplicar las medidas ya adoptadas”, adelantó Babis, que ya cuenta con el visto bueno del presidente Milos Zeman al nombramiento.

 

FUENTE: EL MUNDO.