(Caracas, 04 de noviembre 2020)-. Una de las elecciones más controversiales de los Estados Unidos sigue su curso mostrándose como una innegable incertidumbre que aparenta no ser resuelta sino hasta los últimos minutos. El proceso que definirá el futuro del Presidente Donald Trump y el partido democrático de Biden se mantiene como una tensa y dramática lucha disputada al borde de un abismo.

Lo que está claro es que la “oleada azul” que sostenían las encuestas respaldadas por CNN y NBC no ha llegado a la orilla; en su lugar, Trump se defiende con una diferencia de 12 centros electorales en la carrera por los 270.

A medida que los resultados son reportados, ambos, Republicanos y Demócratas, depositan esperanzas en los campos de batalla de Michigan, Wisconsin y Pensilvania. Resultados responsables de definir y eventualmente inclinar la balanza electoral.

Trump tuiteó, en horas de la madrugada, “Los Demócratas se encuentran tratando de robar las elecciones” y añadió que los votos no deben ser transmitidos después de haber cerrado las encuestas”, haciendo referencia a la decisión del conteo tardío de aquellas voces que decidieron ser escuchadas a través del correo en Pensilvania, declarando que las reglas han sido alteradas para favorecer a los Demócratas.

El conteo en Pensilvania puede terminar en un juicio, recordando a los norteamericanos de la decisión tomada por la Corte Suprema, en el año 2000, de parar el recuento de los colegios electorales de Florida. Aquel decreto otorgó la victoria de la presidencia al Republicano George W. Bush sobre el Demócrata Al Gore.