WASHINGTON, 18 dic (Reuters) – Donald Trump se convirtió el miércoles en el tercer presidente de Estados Unidos que tendrá que enfrentar un juicio político, luego de que la Cámara de Representantes lo acusó formalmente de abuso de poder y obstrucción, un momento histórico que inflama la tensión partidista en un país fuertemente dividido.

La Cámara, liderada por los demócratas, aprobó el artículo de destitución por abuso de poder en una votación de 230 a 197 y el de obstrucción al Congreso por 229 a 198.

Ambas votaciones reflejaron casi perfectamente la división entre los legisladores republicanos que apoyan al gobierno y la oposición demócrata.

La votación prepara el terreno para un juicio el próximo mes en el Senado, en el cual representantes actuarán como fiscales. La cámara alta, que será el jurado, está controlada por los republicanos, que han mostrado poco interés en destituir a Trump.

Ningún presidente ha sido destituido según los términos de la norma constitucional en 243 años de historia de Estados Unidos. Para que ocurra se necesitan los votos de dos tercios del Senado, es decir, que al menos 20 republicanos voten junto a todos los demócratas.+

Trump, que busca otro mandato de cuatro años en las elecciones presidenciales de noviembre de 2020, calificó la campaña de destitución como un “intento de golpe” de los demócratas que buscan anular su victoria electoral del 2106.

El líder republicano del Senado, Mitch McConnell, ha predicho que “no hay posibilidad” de que su cámara destituya a Trump en un juicio.

La Cámara de Representantes acuso al presidente por abusar de su poder al pedirle a Ucrania que investigara al hijo del ex vicepresidente de Estados Unidos Joe Biden, quien es uno de los principales precandidatos demócratas para las elecciones de 2020.

Trump también fue acusado de obstruir la investigación del Congreso sobre el asunto.

Durante un debate de un día antes de la votación, la líder demócrata de la Cámara de Representante, Pelosi dijo que “si no actuamos ahora, estaríamos renegando de nuestro deber. Es trágico que las acciones imprudentes del presidente hagan necesaria la acusación”.

Con Trump buscando un segundo mandato el próximo año, la destitución ha dividido a la ciudadanía: la mayoría de los votantes demócratas la apoyan y la mayoría de los republicanos se oponen.

Lo que no está claro es si el drama partidista de meses tendrá algún efecto en las elecciones de 2020, además de dar a Trump razones para jactarse de haber derrotado los intentos demócratas para deponerlo.

Con información de Reuters