Dos nuevos focos estallaron el miércoles en California: uno,en el oeste de Los Ángeles, ya contenido, y otro en el valle de Jurupa, que llevó a que se ordenaran evacuaciones obligatorias

Miles de bomberos lucharon este miércoles una batalla frontal contra los incendios que azotan California, y que amenazan con crecer sin control alimentados por los vientos huracanados que azotan esta región de Estados Unidos.

El Easy Fire, en las colinas que bordean la ciudad de Simi Valley, 56 km al oeste de Los Ángeles, arrasó un área de unas 650 hectáreas en 12 horas, llevando a la evacuación de 30.000 personas en unas 7.000 residencias, y de la biblioteca presidencial Ronald Reagan.

Y aún fuera de control, más de mil bomberos buscaban evitar a toda costa que ganara más terreno.

Dos nuevos focos estallaron el miércoles: uno, a poca distancia de allí, ya contenido, y otro un poco mayor en el valle de Jurupa, 150 km al este, de 80 hectáreas, que llevó a que se ordenaran evacuaciones obligatorias.

El servicio meteorológico estadounidense (NWS) emitió una nada común alerta roja “extrema” para gran parte de la región de Los Ángeles, con rachas huracanadas de 130 km/h en las áreas montañosas, creando condiciones “extremadamente críticas” en el sur de California, estado muy propenso a los incendios forestales.

“Seguimos con fuertes vientos, todavía hay un riesgo significativo allá fuera”, dijo el jefe de los bomberos Mark Lorenzen en una rueda de prensa. “Todavía no ha pasado lo peor (…), tenemos otras 24 horas de condiciones meteorológicas importantes y muchas amenazas”.

Otros dos grandes incendios vienen ardiendo desde hace días: el Getty, en el propio Los Ángeles, cerca de la exclusiva zona donde viven estrellas como LeBron James y Arnold Schwarzenegger, y del museo Getty Center; y el Kincade, 679 km al norte, cerca de San Francisco, en la región vinícola de Sonoma, contenido en un 45%, y que consumió más de 31.000 hectáreas desde que comenzó el 23 de octubre, con más de 200 inmuebles destruidos.

– “Tesoros nacionales” –

Una televisión local mostró imágenes de las llamas del Easy destacando en la oscuridad de la noche.

Los bomberos indicaron que vienen luchando para proteger las estructuras. Un grupo de casas estaba a pasos del fuego, pero hasta ahora solo se reportó un inmueble parcialmente dañado.

Duke Blackwood, director de la biblioteca Reagan, dijo a la AFP que los “63 millones de páginas de la administración Reagan, que son tesoros nacionales”, así como otros objetos estaban “bien protegidos” en una bóveda subterránea a prueba de incendios.

Desde el pabellón que alberga un antiguo avión presidencial se podía ver más temprano la montaña en llamas.

Unos 200 caballos y otros animales en fincas en la zona también fueron evacuados, con el apoyo de personas que viajaron hasta la región para ayudar.

El gobernador Gavin Newsom declaró estado de emergencia en todo el estado debido a los incendios forestales en California, que aún se recupera de los mortíferos fuegos del año pasado, incluido el Camp que mató a 86 personas.

Unos 18 millones de californianos viven en áreas afectadas por las alertas rojas.

El incendio Getty ocupa un área de poco más de 300 hectáreas y estaba contenido en 39%, según las autoridades, que comenzaron este miércoles de noche la repoblación de algunas áreas de las más de 7.000 viviendas evacuadas.

“El departamento de policía de Los Ángeles tendrá una fuerte presencia en las áreas repobladas y las aún evacuadas durante los próximos días para asegurar la protección de los residentes y sus propiedades”, indicó un comunicado.

Un total de 763 bomberos siguen desplegados para enfrentar este incendio, que destruyó 12 residencias y otras cinco han presentado daños.

Para el Kincade, trabajan más de 4.500 efectivos, que estiman que no podrán detener la progresión de las llamas antes del 7 de noviembre, y que el incendio tardará semanas en extinguirse por completo.

Decenas de miles de personas ya se han visto obligadas a abandonar sus hogares en la zona, y se registraron grandes cortes de energía. Muchas escuelas en el condado de Sonoma cerraron hasta el viernes.

Con información de NTN24