WASHINGTON, 6 nov (Reuters) – El candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Joe Biden, tomó el viernes un estrecho liderazgo sobre el presidente Donald Trump en los disputados estados de Georgia y Pensilvania, acercándose un poco más a la Casa Blanca en una tensa contienda en la que un puñado de estados indecisos sigue contando votos.

Biden cuenta con una ventaja de 253 votos frente a los 214 de Trump en el Colegio Electoral, que determina el ganador, según la mayoría de las principales cadenas de televisión.

Si logra los 20 votos electorales de Pensilvania, el exvicepresidente superaría los 270 necesarios para asegurarse la presidencia, mientras que si consigue solo los 16 de Georgia, se quedaría a las puertas del triunfo final.

En Pensilvania, Biden aventajaba en 5.500 votos a Trump en la mañana del viernes, mientras que en Georgia lideraba el recuento por 1.097 sufragios.

Biden, de 77 años, se convertiría en el próximo presidente si conquista Pensilvania, o si gana dos del trío de estados formado por Georgia, Nevada y Arizona. Por el contrario, el camino de Trump a la reelección parece estrecharse cada vez más, ya que necesitaría asegurarse tanto Pensilvania como Georgia y superar también a Biden en Nevada o Arizona.

El giro en Georgia se produjo horas después de que Trump compareció en la Casa Blanca proclamando falsamente que le estaban “robando” las elecciones. Su campaña está presentando demandas en los estados disputados, una iniciativa que según los expertos legales es poco probable que consiga alterar el resultado final de los comicios.

Trump ha visto cómo se esfumaba poco a poco su ventaja en Georgia, un estado sureño que no ha votado por un candidato presidencial demócrata desde que Bill Clinton llegó a la Casa Blanca en 1992, mientras los funcionarios computan decenas de miles de votos, muchos de bastiones demócratas como Atlanta.

La Secretaría de Estado de Georgia reportó en la noche del jueves que quedaban unas 14.000 papeletas por escrutar aún.

Asimismo, deberán ser computados también los votos del personal militar y residentes en el extranjero, así como las papeletas provisionales depositadas el día de las elecciones por votantes con problemas con su registro o identificación.

Biden ha estado recortando también de forma estable la diferencia con Trump en Pensilvania. Su déficit llegó a ser de 678.000 votos temprano el miércoles.

Asimismo, el aspirante demócrata mantenía leves ventajas en Arizona y Nevada, por unos 47.000 en el primero y cerca de 11.500 en el segundo.

Mientras el país contiene la respiración durante el proceso de confirmación del próximo inquilino de la Casa Blanca, las autoridades de Georgia y Pensilvania expresaron su optimismo sobre la posibilidad de terminar el recuento el viernes, mientras que en Arizona y Nevada se espera que se necesiten varios días aún para completar los cómputos totales.

LIDERAZGO MENGUANTE DE TRUMP

Trump, de 74 años, ha intentado presentar como fraudulento el lento recuento de los votos por correo, cuya popularidad aumentó debido al temor de contagio de coronavirus si el sufragio era presencial. Según avanza el conteo de estos votos, se han ido reduciendo las amplias ventajas iniciales que tenía Trump en estados como Georgia y Pensilvania.

Históricamente, los estados se han tomado un tiempo después del día de las elecciones para contar todos los votos. La disputada elección subrayó las profundas divisiones políticas del país y, si gana Biden, es probable que se enfrente a una difícil tarea de gobernar en un Washington polarizado.

Los republicanos podrían mantener el control del Senado, pendientes del resultado en cuatro contiendas indecisas, incluidas dos en Georgia, por lo que podrían bloquear grandes partes de su agenda legislativa, como la ampliación del cuidado de la salud y el combate contra el cambio climático.

Trump publicó varios tuits en la madrugada del viernes, reiterando unas quejas que había expresado antes en la Casa Blanca. “GANO fácilmente la presidencia de Estados Unidos con los VOTOS EMITIDOS LEGALMENTE”, tuiteó sin ofrecer ninguna prueba de que se hayan emitido votos ilegales.

Twitter marcó la publicación como posiblemente engañosa, algo que ha hecho con numerosos mensajes del mandatario desde el día de los comicios.

En un ataque sin precedentes al proceso democrático, Trump compareció el jueves por la noche en la sala de prensa de la Casa Blanca y afirmó sin fundamentos que le estaban “robando” las elecciones.

Sin ofrecer prueba alguna, arremetió contra los trabajadores electorales y criticó duramente el proceso de votación por adelantado, que dijo que está diseñado para manipular el voto porque favorece a Biden.

“AMAÑAR LAS ELECCIONES”

“Están tratando de amañar las elecciones y no podemos permitir que eso suceda”, dijo Trump, quien no aceptó preguntas. Varias cadenas de televisión interrumpieron la transmisión durante sus declaraciones, con los presentadores diciendo que necesitaban corregir sus afirmaciones.

Biden, quien instó más temprano en el día a mantener la paciencia mientras se cuentan los votos, respondió en Twitter: “Nadie nos va a arrebatar nuestra democracia. Ni ahora, ni nunca”.

Grupos de seguidores de Trump, algunos con armas, aumentaron sus protestas contra el proceso en la noche del jueves. En Arizona, partidarios de Trump y Biden se enfrentaron brevemente al exterior del Departamento de Elecciones del Condado de Maricopa, en Phoenix.

En Filadelfia, la policía dijo que arrestó a un hombre y se incautó de un arma en el marco de una investigación sobre un supuesto plan para atacar el Centro de Convenciones de Pensilvania, donde se están recontando los votos.

Con información de reuters