(Caracas 07 de diciembre de 2020).- Australia vuelve a sufrir por los incendios forestales debido a las altas temperaturas, que han vuelto a generar incendios. Los bomberos continúan luchando por controlar las llamas que afectan la Isla Fraser, un gran atractivo para los turistas, pero también considerada un patrimonio mundial por la UNESCO debido a su ecosistema único.

La catástrofe natural ha obligado a los turistas a abandonar este paradisíaco destino situado frente a la corte noreste del país. Según las autoridades locales, ya se han destruido 74.000 hectáreas equivalentes a un 42% de la zona y se estima que el incendio comenzó tras realizar un incendio en un lugar no habilitado. El fuego en la Isla Fraser, la isla de arena más grande del mundo, lleva más de seis semanas arrasando con los bosques.

“La vegetación de la Isla Fraser es extremadamente seca y, al ser tan seca, es muy fácil de que se encienda”, dijo James Haig, controlador de incidentes del estado Queensland, zona que actualmente pasa por un periodo de mucha sequía y donde dos tercios se han visto afectados por la ola de calor.

“Realmente necesitamos lluvia y desafortunadamente no es probable que la recibamos durante algún tiempo”, añadió.

Australia ha sufrido fuertemente por los incendios, uno de los más devastadores se registró en 2019-20, cuando se quemó un área aproximadamente del tamaño del Reino Unido, evento que dejó 33 personas muertas y miles de personas tuvieron que abandonar sus hogares. La temporada de incendios provocados por el cambio climático también mató o desplazó a casi tres mil millones de animales y le costó a la economía australiana unos 7 mil millones de dólares.

El país es uno de los principales exportadores de combustibles fósiles del mundo y el gobierno conservador se ha demorado en la lucha contra las emisiones de carbono, a pesar de que las recientes encuestas muestran que los australianos están cada vez más preocupados por el cambio climático.