Son seis años los que se cumplen de la trágica desaparición física de la actriz venezolana Mónica Spear y su esposo Thomas Berry. Sus muertes siguen siendo recordadas con lamento y tristeza.

Spear y Berry fueron asesinados el pasado 6 de enero de 2014, en la autopista de Puerto Cabello, Valencia, donde quedaron accidentados y fueron interceptados por antisociales que en busca de quitarles sus pertenencias, les dispararon, dejándolos sin vidas y huérfana a su pequeña hija Maya, quien presenció los hechos con apenas cinco años de edad.

En el asalto, Maya resultó lesionada, pero de inmediato fue trasladada a un centro asistencial de salud y por suerte resistió a lo ocurrido. En la actualidad es criada por sus abuelos maternos y se encuentra fuera de las fronteras criollas.

La actriz estaba residenciada en Estados Unidos y volvió a Venezuela a pasar vacaciones, pero jamás se imaginó que no regresaría a casa.

Una vida de reina

Mónica fue coronada Miss Venezuela en 2004 y en 2005 fue llegó hasta el quinto lugar en el Miss Mundo. Ser reina para ella fue el «gran paso a la fama», pues a partir de ese momento le llovieron contratos en televisión.

Un año después de su participación en el concurso internacional, debutó como actriz en la telenovela criolla El desprecio, posteriormente figuró en otros seis melodramas tales como Mi prima Ciela, Calle luna, calle sol, La mujer perfecta, Que el cielo me explique y Pasión prohibida, en esta última fue protagonista junto a Jencarlos Canela y se transmitió por la cadena internacional Telemundo.

Con información de Revista ronda