(Caracas, 12 de noviembre de 2020)-. Hace ya más de un año que fue publicada la biografía de uno de los más importantes y respetados músicos de américa latina. Una obra que habla de la vida del hombre que logró tatuar sus letras en los corazones de una generación, un hombre que creó un universo absolutamente propio a través de su música, un hombre que cambió y moldeó, con una inspiración natural intrínseca, la historia del rock.

Es por esta razón, y muchas más, que Sergio Marchi, especialista en rock argentino e internacional, decidió inmortalizar en papel la otra cara del “Flaco” pues, no “todas las hojas deben ser del viento”.  El rostro íntimo que describen sus familiares y amigos, su recorrido y experiencias previas a las noches en tarima, sus ideas y concepciones del arte, entre otros misterios y anécdotas, son algunos de los detalles impresos en este “libro de la buena memoria”, publicado para honrar al artista capaz de tocar las notas más sensibles del espíritu humano.

El multifacético ícono dedicó su vida, de forma devota, a expresarse a través de obras influenciadas por escritores, pensadores y psicólogos como Foucault, Nietzsche y Freud; artistas como Van Gogh, Artaud y Dalí; y músicos como Lennon y Beethoven para; de esta manera, dejar una cicatriz en la historia, de la mano de las bandas Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, Spinetta Jade y Spinetta y Los Socios del Desierto.

Una leyenda de “Fina ropa blanca”, de “Canciones para los días de la vida”, que desde el primer momento que puso un pie en Buenos Aires, cambió para siempre la concepción del arte y la música. Para muchos, cantante, poeta y escritor; para otros intelectual, guitarrista y compositor pero para la revista Rolling Stone: El mejor de la historia del rock argentino.