(Caracas, 12 de noviembre de 2020)-. El blues se ha convertido en un género musical que abraza el cambio mientras retiene una reverencia por las formas tradicionales de ejecutarse. Ha evolucionado en muchas direcciones, caminos que incluyen al jazz, el rhythm & blues, el rock & roll, y tantos otros; sin embargo, existe gran variedad de estilos, algunos resaltando más que otros.

Fue en Mississippi donde se registraron los primeros vestigios de lo que se llamó como Delta Blues, una propuesta musical que desencadeno una serie de eventos, preparando el camino para aquellos grandes del rock & roll, que a su vez no existirían, de no ser por la posterior aparición del Chicago Blues, la versión amplificada del antes mencionado subgénero, que cobró vida de la mano de los artistas Sonny Boy Williamson, James Cotton y R.L. Burnside, a través de la presencia dominante de la guitarra acústica y la harmónica, en la primera mitad del siglo XX.

Hoy en día el blues rock no es una tendencia pero está lentamente rasgándose un espacio entre las masas por medio de un movimiento juvenil. Entre ellos se encuentra Greta Van Fleet, una banda de rock moderno, que a diferencia de otras nuevas promesas, han logrado capturar los oídos de fanáticos añorando viejos tiempos del rock & roll.

Entre otros actos sobresalen los tributos a héroes del blues que realizan las hermanas Rebecca y Megan Lovell de Larkin Poe; Tyler Bryant and The Shakedowns, famosos mucho antes de telonear para AC/DC, Aerosmith y Eric Clapton; y los virtuosos Eric Steckel, Quinn Sullivan y Ben Poole, reconocidos no solo por sus solos de guitarra, si no por su fuerza única al escribir y componer.