(Caracas, 02 de noviembre de 2020)-. El mundo digital ha traído consigo incontables beneficios, es considerado un avance tecnológico que ha logrado impulsar el desarrollo de cada disciplina de manera exponencial; sin embargo, también ha filtrado tendencias del ser humano que, equivocadamente, son comprendidas como recientes. Es una creencia que no puede estar más alejada de la realidad, puesto que, la presencia de las noticias falsas en los medios de comunicación han sido registradas hace más de 185 años, en lo que se conoce como “El gran fraude de la luna”.

La noticia publicada en 1835 por el New York Sun, uno de los diarios más respetados de la época, fue tal vez uno de los primeros “fake news” de la historia; e incluso, uno de los más elaborados. Entre los datos fantásticos impresos se encontraban las bellezas naturales de la topografía lunar, entre ellas océanos y playas; la presencia de criaturas mitológicas; y el descubrimiento de una tribu primitiva de humanoides peludos y alados.

Dicha noticia, compuesta de seis artículos, tuvo un impacto directo en las conversaciones e interacciones de la sociedad de entonces; así como también influyó en las publicaciones de los periódicos rivales, quienes se enfocaron en reproducir aquellas del periódico neoyorquino para incrementar sus ventas.

El Sun nunca se retractó y la noticia pasó a considerarse una broma para luego caer en los brazos del olvido. Según los investigadores del Media Lab del Instituto de Tecnología de Massachusetts, las noticias falsas tienen un poder de preocupante proporción, debido a que son capaces de llegar a más gente que la información verídica, poseen un alcance incalculable y la alarmante habilidad para alterar el criterio de las masas. Es por eso que la proliferación de las mismas debe detenerse para mantener la distinción entre lo cierto y lo falso como algo accesible.