La estrella pop Britney Spears trató de tranquilizar a sus fans, quienes están preocupados por su salud mental, al decir en un video: “Estoy más feliz que nunca en mi vida”.

A sus 38 años de edad, los asuntos laborales y personales de la cantante han sido controlados por su padre desde 2008, a raíz de lo cual muchos fanáticos se han visto preocupados.

Por esto, Spears, solicita que la abogada especializada Jodi Montgomery, que asumió el papel hace un año, de forma temporal, cuando su progenitor sufrió problemas de salud, tenga la tutela de manera permanente.

Pero el lunes, Spears publicó un breve video en Instagram en el que abordó los persistentes rumores que dicen que no está nada bien. “Sé que ha habido muchos comentarios y muchas personas diciendo muchas cosas diferentes sobre mí, pero solo quiero que sepan que estoy bien”, aseguró la cantante.

“Estoy más feliz que nunca en mi vida”, agregó.

Hace un tiempo un pequeño pero intenso grupo de fans lanzó la campaña #FreeBritney, que busca poner fin a una tutela ordenada por la corte, establecida después de que Britney sufriera un colapso mental hace casi 12 años.

El grupo cree que la intérprete de “Toxic” y “Womanizer” es prisionera en su casa ubicada en Los Ángeles y que está enviando señales camufladas para ser “liberada” a través de sus redes sociales, donde usualmente sube selfies o coregografías.

Otros fans expresaron su alarma por las repetidas publicaciones en Instagram de las mismas fotos, aparentemente tomadas hace años.

Spears revivió su carrera pop después de su colapso, pero el año pasado ingresó brevemente en un centro de salud mental y no se ha presentado en público desde octubre de 2018.

Con información de El Nacional