(Caracas, 4 de diciembre de 2020).- Como es de esperarse, estas festividades serán muy diferente para todos, dado que la pandemia del coronavirus nos ha obligado a cambiar nuestro ritmo de vida. Obligándonos a cambiar nuestras relaciones personales, dinámicas de trabajo, dinámicas escolares y la forma en la que se disfrutaba de cosas tan simples como el salir y reunirse con amigos, cosa que hasta el pasado mes de marzo se asumían como cotidianas y que hoy ponen en peligro nuestra salud.

 

Desde su llegada, la Covid-19 no solo se ha llevado millones de vidas a nivel mundial, la pandémica enfermedad también ha causado grandes repercusiones en todo el sector económico. En este sentido, Venezuela se encuentra entre los países con más complicaciones económicas dada la inflación.

 Si bien ya era conocido que el escenario económico que se preveía para este 2020 en el país antes de la llegada del Coronavirus no era el más optimista, al menos era mejor que el que se tiene ahora.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) a finales de julio observó el comportamiento de la economía venezolana en este 2020, y aseguró que esta tuvo una caída de 25%, prediciendo que esto empeoraría para finales de año si no se tomaban medidas.

Una cruda realidad

La crisis económica que hoy azota a la población venezolana como lo predijo el FMI, ha puesto a prueba la resistencia y creatividad en toda una nación que, aunque se encuentra llena de limitaciones sigue buscando la manera de salir a flote.

Si algo ha aprendido el venezolano, es a resolver con lo que tiene. En este 2020, los bolsillos y las cuentas bancarias están cada vez más vacías y el poder comprar comida, ropa o juguetes para el 24 de diciembre se ve como algo lejano.

La hiperinflación en el país les ha robado la ilusión a muchos. Alejandro Werner, director para el hemisferio occidental del FMI, ha dicho que la contracción económica venezolana es la más alta de los últimos 50 años, en un país no afectado por conflictos bélicos o desastres naturales.

En la actualidad el sueldo mínimo del venezolano se encuentra en 1.200.000 bolívares y el bono alimentación a 1.200.000 bolívares, para un total de ingreso mensual de 2.400.000, lo que equivale a menos de 5 dólares según el cambio paralelo. Ocasionando así que muchos a penas y consigan para el día a día y no piensen siquiera en tener la tradicional cena navideña. 

Comer hallacas es un lujo

Dada la actual situación económica de Venezuela, algunas de las tradiciones más vista en diciembre como la típica comida navideña, donde la Hallaca es el plato principal, este año no se verá.

Este 2020 muchos venezolanos aseguran con tristeza que no cuentan con los recursos para comprar los ingredientes de dichas hallacas y mucho menos para comprarlas hechas.

Mónica Torrealba, ama de casa que hacía sus compras en el mercado de Quinta Crespo, señaló que los ingresos en su hogar han disminuido como consecuencia de la pandemia de Covid-19, por lo que, ante la pregunta de si ya ha presupuestado las cenas navideñas de este año, lo pensó detenidamente.

“Estamos en un año donde si tienes para una cosa no te alcanza para otra, en mi casa tenemos dos niños que esperan a Santa Claus, así que preferimos no matarle la ilusión y conseguir mejor para los regalos que para las hallacas”. “Además este año eso es todo un lujo”, expresó la Sra. Torrealba.

Pero la preocupación no solo invade a los compradores, también se ve en los comerciantes, quienes han tenido que surtir menos sus establecimientos debido a la disminución en las ventas y los problemas para transportar la mercancía desde el interior del país.

Ingredientes como el tomate, la cebolla y el pimentón son aquellos más costosos este año, con un aumento de entre 1500 % y 1600 %, con precios que varían entre 900.000 y 1.300.000 de bolívares por kilo. Mientras que la carne para guisar se consigue en alrededor de 4.500.000 por kilo y el paquete de 50 hojas para hallacas se consigue en 1 millón de bolívares.

Sin adornos navideños

En tiempos de pandemia, muchos venezolanos tienen la esperanza de poner a brillar sus hogares. Sin embargo, la hiperinflación y los precios de los artículos navideños dejarán muchas casas apagadas y no precisamente por un racionamiento eléctrico.

“Es muy difícil pensar en comprar algún adorno para la casa cuando la prioridad es la comida, aunque quisiéramos decorar en grande sólo se hará con las cosas de años anteriores que aún están buenas”, manifestó Jessica Morales, ama de casa.

Y es que los precios de estos adornos escandalizan, pues actualmente un árbol de navidad de 2 metros se ubica entre los 270 y 300 dólares que llevado a bolívares seria alrededor de 300.000.000, mientras que las coronas para las puertas tienen un costo de 8 y 12 dólares y las luces van desde 10 dólares las sencillas y las LED 12 y 15 precios que se vuelven impagables para los ciudadanos.

Estrenos o Juguetes

Los precios como ya hemos estado observando en el país, ahora se visualizan en divisa extranjera y no se detienen. Ante la falta de poder adquisitivo del venezolano y los altos precios de la Navidad, muchas familias venezolanas no estrenarán, ya que ni los sueldos y mucho menos las utilidades alcanzarán para resolver la comida, los juguetes y mucho menos los estrenos.

Un juguete puede costar desde los 15 dólares en adelante. Los juguetes más buscados varían entre los 20, 60 y 150 dólares.

Alexis Romero, padre de dos niñas de 8 y 12 años, asegura que los triciclos, bicicletas y muñecas de marca son los juguetes más costosos. “Creo que este año va ser difícil comprar los juguetes pedidos en las cartas del niño Jesús”, dijo Romero. La bicicleta más barata no baja de 200 dólares y las muñecas preferidas por las niñas están entre 150 y 170 dólares.

Por otro lado, Sandra Quintero, ama de casa y madre de tres niños de 7, 12 y 14 años señala que hay que olvidarse de estrenos de ropa y calzado porque los precios están inalcanzables.

“Un par de zapatos de buena calidad sobrepasa los 45 dólares que, convertido a bolívares, es dinero y en mi casa preferimos comprar alimentos”, explicó. “Un pantalón para niños cuesta entre 15 y 25 dólares y eso en las tiendas que todavía lanzan ofertas” dijo Sandra.

Mientras que la ropa de adulto es mucho más costosa, por lo que, muchos han tenido que acudir a sitios donde venden ropa usada para poder resolver este año, ya que estrenar este año está muy lejos del bolsillo de la mayoría de los venezolanos.