El suizo regresa a unos cuartos de final de un gran torneo con un juego impecable y desvela sus sensaciones tras ganar a Rublev y poner fin a su racha triunfal.

Una rodilla destrozada, un palmarés espectacular, más de 30 años y nada que demostrar. Parecen los ingredientes idóneos para que un deportista decida retirarse, pero Stan Wawrinka no lo hizo y parece que puede recoger los frutos a un esfuerzo y sacrificio titánicos. El suizo sufrió una lesión gravísima en el cartílago de una de sus rodillas que muchos pensaban le alejaría definitivamente del tenis profesional, pero volvió. A su ritmo, sufriendo duras derrotas durante un 2018 en el que cada desplazamiento lateral por la pista parecía una odisea y en un 2019 donde sus buenos momentos fueron escaramuzas, llegadas a final de temporada. Nunca dejó de creer el bueno de Stan y en el Rolex París Masters 2020 vuelve a unos cuartos de final de Masters 1000 por segunda vez desde que se operara de la rodilla.

Su triunfo en una pista dura, rápida e indoor como la del Accor Arena pone de manifiesto que se encuentra en plena forma a nivel físico y que. a sus 35 años, sigue teniendo argumentos de sobra para ser importante. Un competidor de su nivel solo persiste en el circuito si se ve con opciones de algo grande y los cuartos de final cosechados en US Open 2019 y Open de Australia 2020 han sido el acicate perfecto para que el helvético tuviera la humildad de jugar torneos del ATP Challenger Tour esta temporada con el fin de adquirir ritmo competitivo. Su inteligencia en pista y esos intangibles de ganador que atesora siempre perdurarán y fueron claves para vencer a Andrey Rublev, uno de los jugadores más en forma del circuito, en un partido memorable.

“Fue difícil encontrar una solución táctica porque Andrey estaba jugando con más potencia que yo y me quitó algo de confianza. Por suerte, empecé a sacar mejor y me di cuenta de que mis golpes podían desbordarle de fondo de pista. Estoy muy contento por la victoria y sé que debo tratar de recuperarme bien para la próxima batalla”, aseguró un Stan Wawrinka cuyo partido finalizó pasada la medianoche y que tendrá que hacer frente a un rival tan complicado como Alexander Zverev. “Es un rival muy complicado para mí, he perdido varias veces con él y necesitaré mi mejor versión”, comentó, rememorando los tres encuentros que cimentan su cara a cara y en los que salió derrotado ante el teutón (San Petersburgo 2016, Miami 2017 y Open Australia 2020). Se espera un gran duelo en los cuartos de final del Rolex París Masters 2020.

Con información de Punto de BreakDiego Jiménez Rubio