La noche pintaba a victoria plácida para recobrar la confianza y armarse de moral. Pero por arte de magia, de un posible penalti a favor se pasaba a un 0-2 inexplicable, merced a dos faltas del siempre fiable Koundé. El partido dibujaba un guion cruel para un Sevilla FC que para más inri perdía a Jesús Navas, su mejor hombre, en la última acción del primer tiempo. Pero la fe mueve montañas. Y la superioridad sevillista hizo el resto. Incluso con uno menos, ya con 1-2 en el marcador, los de Lopetegui no cejaron en su empeño tras el descanso y consiguieron una épica y valiosa remontada gracias al doblete de En-Nesyri, haciendo honor a su lema: ‘Nunca se rinde’. 

Con hasta cuatro novedades en su once con respecto al equipo que partió de inicio en San Mamés, el Sevilla FC, consciente de la importancia del choque y de la necesidad de espantar los fantasmas que le persiguen en LaLiga, saltó al campo mandón, con la firme intención de monopolizar la posesión y arrinconar a un Krasnodar con bajas que llegaba al Sánchez-Pizjuán con la piel de cordero, en busca de su primera victoria esta Fase de Grupos de la Champions.

Así, a los cuatro minutos, dos de los cambios introducidos por Lopetegui fabricaban la primera llegada. Munir, vocaldo a la banda derecha, ponía el centro y Escudero, de volea, no encontraba portería. Sorprendía la posición del hispano-marroquí por delante de Navas, en lugar de un Ocampos que volvía a partir desde la izquierda, desde donde se fabricó un derechazo lejano que desvió Safonov a córner en el 7′.

Apretaban los nervionenses merced a su buena presión y en el minuto 9, Suleymanov metía la mano tras un control de Jordán con el pecho en el borde del área. Una acción dudosa en la que el colegiado Felix Brych pitó de primeras penalti, revocado tras la revisión en el VAR porque el centrocampistra sevillista cometía falta casi al mismo tiempo que su rival metía el brazo para tocar el balón.  

La puesta en escena era buena. Como sucediera ante el Rennes, el Sevilla FC mandaba y llegaba, con Navas como principal autopista hasta los dominios de Safonov, que desvió el disparo raso del palaciego. Su rechazo lo cazó De Jong y tras el remate forzado y escorado del holandés, el balón le caía en posición franca a Jordán, que erraba a un metro de la portería. Perdonaban los de Lopetegui. Y en su primera salida, el Krasnodar, en una contra, daba el mazazo. Suleymanov, solo y rodeado de rivales, era derribado en falta por Koundé en el borde del área, y su lanzamiento magistral dejaba helados a los sevillistas. Pero más fríos se quedarían tres minutos después. Otra vez Koundé cometía falta sobre Suleymanov, tras un mal control, y esta vez era en el interior del área, decretando el colegiado alemán un justo penalti, tras revisarlo en el VAR, que ejecutaba el sueco Berg.  

En dos regalos, los de Lopetegui le concedían a su rival una ventaja desmedida, acusando el doble golpe en unos minutos de incredulidad de los que, pese a todo, el conjunto sevillista supo rehacerse pronto, a base de volcar todo su juego por el costado de Navas, de cuyas botas salió el centro que cabeceó flojo De Jong o un nuevo servicio pasada la media hora que acabó con la dejada del holandés y el disparo de Rakitic que desvió Safonov. De Escudero, en la izquierda, no había noticias, y el técnico vasco, en uno de sus peores momentos como entrenador nervionense, no tardó en mover el banquillo, dando entrada a Acuña y Óscar Rodríguez por el vallisoletano, señalado con el cambio, y Koundé, cargado con una amarilla.

Abría el campo el Sevilla FC, con un Krasnodar cerrado por dentro. Y desde la derecha, llegó el centro de Jordán que cabeceó en el primer palo Rakitic al fondo de las mallas gracias a un buen giro de cuello. Un gol para la esperanza pocos minutos antes del descanso, gozando en ese tiempo de otra buena llegada para hacer el empate un Sevilla FC volcado y en modo asedio, pero no hubo rematador para el centro-chut cerrado de Navas, que hasta el intermedio metió otros dos buenos balones al área que no fueron aprovechados por sus compañeros. Pero no era el día. Todo salía mal. Las vigilancias defensivas fallaron de nuevo sobra la bocina y Navas tuvo que hacerle falta a Olsson cuando ya pisiba el área para ganarse una roja que lastraba las opciones de remontada en la segunda parte, pues el palaciego era sin duda el mejor de los suyos. Un mazazo tras otro.

Con un hombre menos y 45 minutos por delante para buscar la heroica , Lopetegui le daba toda la banda derecha a Ocampos y salía de nuevo a dominar. Poco le importaba su superioridad numérica al Krasnodar, confiado en encerrarse y quien sabe si matar el partido en otra contra. A ello respondían los nervionenses con más llegadas por banda y disparos lejanos como el de Óscar que despejó a córner Safonov, acertado también al atajar un cabezazo de De Jong en el 53′.

No se notaba al Sevilla FC jugar con uno menos, pero lógicamente, esa inferioridad se notaba cuando el conjunto ruso se estiraba, pisando área con su primera acción combinativa de todo el partido en el 54′, que acabó con el disparo de Olsson y la parada abajo de Vaclik. Pero eran los nervionenses los que seguían mandando, gozando de otra buena llegada por medio de Ocampos, que peleó por un balón y le sirvió a Munir, cuyo disparo se topó con un defensa.

Fue lo último que hizo el hispano-marroquí, sustituido por En-Nesyri en un doble cambio en en el que también entró Fernando por Jordán para oxigenar la medular. Mientras, Ocampos, disfrazado de Navas, se hacía dueño y señor de la derecha y de sus botas salía un nuevo centro que que acababa en las botas de Rakitic tras el despeje del meta ruso, estrellándose el disparo del croata en el larguero.

No había suerte. Pero de tanto insistir, el Sevilla FC encontró premio en el 69′. De Jong presionaba a Kaio y En-Nesyri, inteligente, definía con calidad ante Safonov, desatando la locura tres minutos después al fusilar al meta ruso tras una falta colgada por Rakitic que rozó en primera instancia Diego Carlos y repelió el palo.

Como habría rugido la ‘Bombonera’ en condiciones normales… En un partido tan loco cuyo desenlace podía resultar impredecible, tocaba conservar la renta y ser inteligente ante un Krasnodar obligado a dar un paso adelante, aunque sin claridad ni calidad, demostrando su inferioridad manifiesta ante un Sevilla FC que supo manejar esa teórica reacción rusa que no acababa de producirse.

Pero a falta de siete minutos, Lopetegui plegaba velas e introducía al debutante Rekik por De Jong. Y llegó el sufrimiento, despejando el balón Gudelj casi bajo palos tras una mala salida de Vaclik en un balón largo del Krasnodar, aunque también tuvo En-Nesyri su ‘hat trick’ con un flojo remate tras otra aparición bulliciosa de Ocampos en el área.

Pero el guion del partido aún depararía otro susto para el Sevilla FC. En el primer minuto del alargue, Diego Carlos se tiraba a ras de césped y abortaba ‘in extremis’ el remate de Chernov, con el Krasnodar ahora sí apretando, sufriendo los nervionenses y apelando a la épica para dejar tres puntos de oro en Nervión que permiten al Sevilla FC seguir empatado en lo más alto de su grupo con el Chelsea y allanar el camino hacia los octavos de la Champions. Todo ello, gracias a un tremendo esfuerzo que quizás pase factura el sábado ante Osasuna. Pero hoy toca disfrutar.

Con información de  Estadio Deportivo