Luego de cuatro años de protagonizar las instancias decisivas de la CONMEBOL Libertadores, donde ha logrado alcanzar la gloria eterna en dos de ellas (2015 y 2018), el club que se ha logrado consolidar como el mejor de Sudamérica, está apunto de derrumbar la hegemonía que ha forjado a fuerza de garra y un extraordinario trabajo técnico al mando del ‘muñeco’ Marcelo Gallardo.

Pese a haber entrado entre los cuatro mejores clubes del continente, River Plate fue ampliamente superado por Palmeiras, resultado sorprendente considerando la jerarquía del ‘Millo’ en la competición y la condición en la que este se encontraba, pues recibió al conjunto brasileño y cayó por un abultado marcador de 0-3.

Lo alcanzado por el ‘muñeco’ Gallardo le ha otorgado el reconocimiento del mundo, debido a la complejidad que conlleva mantener a un club en la cúspide de una competición tan exigente como lo es la Libertadores. No es secreto la alta competencia que reina en Sudamérica, donde cada año hay un campeón distinto pese a que los grandes siempre destacan entre los finalistas: Boca, River, Gremio, Flamengo…

Franco Armani, Santos Borré, Enzo Pérez, Matías Suárez, Javier Pinola, Nicolás de la Cruz, Martínez Quarta, son algunos de los que han impulsado al ‘Millo’ a la grandeza. Junto a Marcelo Gallardo, le han guardado fidelidad al equipo pese a haber acaparado la atención de grandes clubes del fútbol mundial.

Ahora, alzar su quinta Copa Libertadores en su historia parece depender de un milagro debido a la derrota perpetrada por el Palmeiras, lo que significó la primera de una seguidilla de 13 partidos invicto (G10, E3). El subcampeón de 2019 suma tres compromisos sin conocer la victoria luego de encajar al menos dos tantos en cada ocasión (E1, P2), además ha partido al camerino estando por debajo en el marcador en cada uno de esos partidos.

Pese a que la llave ya parece tener un ganador, es importante rescatar que River encara este duelo con la precedencia de una racha de 10 encuentros sin perder en condición de visitante en todas las competiciones (G6, E4), eso incluye dos triunfos en este torneo por cuatro o más goles, lo que daría un margen lo suficientemente grande como para dar vuelta a la serie. Sin embargo, aunque logró anotar en sus últimos tres partidos de Libertadores a domicilio ante elencos brasileños, nunca logró la victoria (E2, P1).

Por su parte, Gallardo no ha bajado los brazos y ha demostrado que luchará los próximos 90 minutos por lograr la redención del equipo en la llave ante Palmeiras, lo que le permitiría disputar, por tercera edición consecutiva, la gran final de la Copa Libertadores.

Con información de Líder