TOKIO, 6 nov (Reuters) – En un hotel de lujo en Tokio, gimnastas de Estados Unidos, Rusia, China y Japón están probando lo que más de 11.000 atletas podrían experimentar cuando la ciudad sea sede de los Juegos Olímpicos pospuestos para el próximo año.

Los deportistas se están preparando para un encuentro el domingo, el primer evento internacional que se realizará en una sede olímpica desde que la pandemia de COVID-19 obligó a postergar los Juegos.

El evento se considera una prueba de cómo los atletas internacionales pueden viajar y permanecer en Japón de manera segura durante los Juegos. Los 30 gimnastas se hospedan en el mismo hotel pero en pisos separados y tienen diferentes horarios de entrenamiento para evitar el contacto.

“Antes del desayuno, nos hacemos una prueba de COVID y también nos dieron teléfonos celulares que nos alertan si alguien (en el grupo) tiene COVID”, dijo a Reuters eMjae Frazier, de 16 años, quien nunca antes había viajado fuera de Estados Unidos.

“Están siendo muy prudentes y cautelosos, pero no es como si estuviéramos en prisión”, agregó.

Los miembros del equipo son acompañados desde el autobús a sus habitaciones y al comedor.

“El equipo de Estados Unidos solo puede estar en los ascensores (con el) equipo de Estados Unidos. No podemos estar ahí con China, Rusia o Japón”, dijo por su parte Yul Moldauer, quien ganó el bronce en el Mundial de 2017.

El gimnasta artístico de 23 años dijo que no se aburría estando atrapado en su habitación y disfrutaba mirando la vista de la Torre de Tokio desde su ventana. Sin embargo, agregó que traerá una consola de videojuegos si regresa por un periodo más largo durante los Juegos Olímpicos.

Además de las pruebas COVID-19 diarias, todos los gimnastas y oficiales del equipo deben pasar por controles de temperatura y utilizar aerosoles antibacterianos al llegar al lugar de la competencia.

Con información de Reuters