El tenista ruso se proclamó campeón del Masters 1000 de París-Bercy, al derrotar en la gran final a Alexander Zverev en tres trabajados sets.

En numerosas ocasiones, una mirada puede decir más que mil palabras, y la de Daniil Medvedev en este tramo final de temporada transmite una total confianza en sí mismo, y un hambre de victoria inigualable que le hace ganarse con creces la etiqueta de favorito en cualquier torneo. Cuando el cansancio empieza a hacer mella en la gran mayoría de jugadores, la figura de Medvedev se erige imponente en estos tramos del año. El ruso la temporada pasada no acabó del todo bien, y en este 2020 quiere que la situación sea más bien distinta. Muchos tienen ya la vista puesta en Londres y acuden a París-Bercy casi por obligación, pero viendo el nivel de tenis que hemos visto esta semana en la capital francesa, nos ha hecho ver que hay jugadores que no han venido aquí a pasearse. Uno de ellos ha sido Medvedev que viene lanzado y que a día de hoy es uno de los jugadores a batir en el circuito. Hoy ante Zverev consiguió proclamarse campeón al ganar por 5-7, 6-4 y 6-1.

Tremendo paso adelante el que ha dado Zverev en este 2020, que tras varios años asentado dentro del top ten y haciendo gala de una gran regularidad, esta temporada ha sido cuando se ha soltado la melena. Con un juego quizás incisivo y apoyándose en un gran nivel de saque, Alexander Zverev hizo un primer set sencillamente perfecto. Cuatro saques directos y un 83% de puntos ganados con el primer servicio. Sin duda cifras increíbles, y es que Sascha solo jugó seis puntos con su segundo servicio, demostrando lo tremendamente acertado que ha estado hoy con su saque. Normal que Ferrer celebrará con mucha rabia ese primer set que se llevaba su pupilo por 7-5.

Reinando la igualdad y ambos muy sólidos con el saque, la segunda manga fue un digno espectáculo para todos los espectadores. Los aficionados desde sus casas vibraba ante la igualdad imperante entre ambos, y la variedad en el juego. Intensidad y talento a partes iguales, una vez más hacían presagiar que el partido se iba a resolver también en los juegos finales. Y así fue. En el noveno juego, Medvedev apretaba las tuercas de Sascha y conseguía el ansiado break que le metía de lleno en el partido. El ruso con su saque cerraba el set y ponía nuevamente la igualdad en el marcador.

Zverev se vino abajo mentalmente

Se desató el vendaval moscovita. Medvedev se lanzó a por su presa como si de un animal herido se tratara. Hizo break de salida ante un cariacontecido Zverev, que aún no se podía explicar como se le estaba complicando el partido en cuestión de minutos. El alemán intentó de todas las maneras posibles poder reaccionar, pero no estuvo nada fino. No tuvo ninguna opción de poder romperle el saque a un Daniil que jugó el mejor tenis de la semana y por un contundente 6-1 cerraba el set y por tanto el partido.

Magnífica semana de Daniil Medvedev que de esta manera suma su tercer título Masters 1000 como tenista profesional, tras los conseguidos el año pasado en Cincinnati y Shanghái. Zverev por su parte rompe su racha de doce partidos consecutivos con victoria, pero se puede ir de París contento por el nivel de tenis que ha desplegado durante toda la semana.

Con información de Punto de BreakCarlos Molins