La Liga Venezolana de Beisbol Profesiona y sus ocho clubes afiliados continúan a la espera de autorización de Major League Baseball, para poner en marcha la temporada 2020-21, de acuerdo a los patrones fijados en el Acuerdo Invernal entre MLB y la Confederación de Beisbol Profesional del Caribe (CBPC).

Desde la campaña anterior, por las medidas de embargo económico que dictó el Departamento del Tesoro de Estados Unidos contra empresas venezolanas, MLB se vio obligada a tramitar una suerte de permiso especial para que se desarrollara el torneo local, aunque los equipos Tigres de Aragua y Navegantes del Magallanes quedaron sancionados, sin opción de contratar personal afiliado al beisbol organizado.

Desde que terminó la temporada 2019-20, la LVBP ha presentado pruebas que demuestran que Tigres y Navegantes no manejan fondos gubernamentales y pueden operar en el marco del convenio.

Giuseppe Palmisano, presidente de la LVBP, y Humberto Oropeza, propietario de Cardenales de Lara, han realizado gestiones personalmente ante autoridades de MLB y la OFAC.

Se asegura que en las próximas horas debe darse a conocer una respuesta que autorice la celebración de la campaña de pelota 2020-21.

Con información de Líder