(Caracas, 02 de diciembre del 2020).- Golpe de autoridad. Un enunciado propicio para definir la soberbia actuación del Inter de Milán ante el Borussia Mönchengladbach.

Por contexto se antojaba como un partido vital para la oncena Nerazzurri. Con los fantasmas de la eliminación acechando a Conte y sus dirigidos era oportuno conseguir la victoria para mantenerse en la carrera por el pase a octavos de final de la Liga de Campeones o, al menos, conseguir el boleto a una nada despreciable Europa League.

Últimos de grupo con apenas dos unidades de 12 posibles, los italianos tuvieron que presentarse en el Borussia Park a medir fuerzas contra el sorprendente Gladbach de Thuram, Plea y compañía, quienes son líderes de grupo y venían de aplastar al Shakhtar 4-0.

Aquello no importó en absoluto para un Inter de Milán que, sabiéndose casi fuera de la competición, salió con ímpetu arrollador a buscar el arco defendido por el guardameta Yann Sommer. El Mönchengladbach, por su parte, en el amanecer del partido se mostró cauto, más reactivo que propositivo, mostrándose férreo ante las embestidas de Lautaro Martínez y Romelu Lukaku, principales armas en la ofensiva interista.

Tanto fue el cántaro al agua que terminó rompiéndose. Tanto atacó el Inter que logró romper la paridad al marcador al minuto 17, cuando Matteo Darmian apareció por el carril derecho tras una habilitación de Roberto Gagliadirni y logró desenfundar un potente disparo que se coló entre las piernas del arquero suizo.

El gol pareció enfriar el volcán ofensivo en el que se había convertido la oncena italiana y fue un llamado de alerta para los del Gladbach que, después del gol, comenzaron a hacerse sentir con mayor fuerza, hasta darle equidad al trámite del partido y al marcador.

Al 45’ Alessane Plea aprovechó un centro que llegó al corazón del área, ejecutado desde el costado derecho por Valentino Lázaro y libre de marca, cabeceó de sobrepique y dejó sin ningún tipo de opción de respuesta a Samir Handanovič.

El Borussia Mönchengladbach arrancó la segunda mitad tal cual como culminó la primera. Tomó las riendas y buscó, a toda costa, romper la paridad, pero, acusando a la necesidad, el Inter fue poco a poco ganando terreno, creando ocasiones de peligro esporádicas que fueron repelidas por la defensa o, en su defecto, por el poste.

Los partidos trabados solo pueden ser desbloqueados por goleadores y en este partido esa no sería la excepción. El protagonista fue Romelu Lukaku que, en diez minutos, fue capaz de desatar una vorágine goleadora que se transformó en dos tantos a favor de su causa.

Al 64’ el belga, haciendo gala de su excelso poderío físico, se deshizo del marcador que venía a hacerle frente y con un potente disparo cruzado logró batir a Sommer.

Luego, al 71’ aprovechó un buen pase rasante ejecutado desde la banda derecha por el lateral Hakimi y, en un descuido de la zaga defensiva teutona, el nueve quedó totalmente habilitado para con un potente disparo mandarla a guardar y darle cierta holgura al Inter. Cuestión que, en el final del careo, terminó agradeciendo.

Al minuto 75 el Gladbach acortó distancias de la mano de Plea quien recibió un gran pase entre líneas cortesía de Marcus Thuram y con un potente disparo de pierna derecha logró poner el segundo tanto para la causa teutona. Cabe destacar que, esta jugada surgió por una pérdida de balón Nerazzurri en zona defensiva.

Como en toda hazaña épica siempre habrá cierto tinte dramático y, en esta oportunidad, no sería la excepción. Al 82’ el Inter de Milán vio como Alessane Plea sellaba su hattrick poniendo el 3-3 que dejaba momentáneamente a los italianos sin posibilidades de seguir en carrera en la competición, con escaso tiempo de reacción.

Pero… después de consultarlo con el Var el colegiado Danny Makkelie determinó que Emboló, quien se encontraba en posición antirreglamentaria, formó parte de la jugada por estar en medio de la trayectoria del balón, por ende, el gol fue anulado.

La decisión del neerlandés, a la postre fue el último hito importante del partido pues, después de eso, no hubo mayores sobresaltos en el cotejo. Todo culminó con la victoria por la mínima diferencia del Inter que, gracias a esto, entró otra vez en carrera y le puso mayor paridad al grupo B. Respiran Madrid y Shakhtar que, con este triunfo de los italianos, mantienen intactas sus posibilidades de acceder a octavos de final de la Champions League.