La cosas se siguen cayendo para los Bears, que después de arrancar la temporada 5-1 han sumado cuatro derrotas, la más reciente a manos de los Vikings.

Otra noche catastrófica para los Bears

Cuando Matt Nagy decidió hacer el cambio de quarterback para darle la titularidad a Nick Foles la consigna era clara: la ofensiva tenía que mejorar. Hoy las cosas estuvieron muy lejos de eso.

Chicago acumuló 149 yardas totales en el partido, producto de 108 yardas por pase y 41 yardas terrestres. Esto, en gran parte, se debió al buen trabajo de la defensiva de Minnesota, pero también es imposible negar que el ataque de los Bears ha sido una calamidad en la Temporada NFL 2020.

De hecho la pieza más importante en el ataque de Chicago fue Cordarrelle Patterson, que además de ser el líder corredor del equipo (12 acarreos para 30 yardas), tuvo dos recepciones para 19 yardas y además regresó una patada de salida 104 yardas para touchdown, empatando la marca de la NFL para regresos de kickoff.

El pobre trabajo de los Bears a la ofensiva dejó en mala posición a su defensiva, que hizo lo más que pudo para contener a Dalvin Cook (30 acarreos, 96 yardas) y poner presión sobre Kirk Cousins, pero al final nada es suficiente cuando tu ataque produce dos goles de campo.

Por si todo esto fuera poco, Nick Foles salió lesionado sobre el final del encuentro y con Mitchell Trubisky también lastimado del hombro queda claro que no hay muchas opciones de QB en Chicago. Aunque, pensando las cosas con calma, parece que no han tenido opciones en todo el año.

El ascenso de los Vikings

La victoria de hoy por marcador de 19-13 ante los Bears pone a Minnesota en el camino correcto. Después de un  inicio sumamente complicado, han ido acumulando victorias y ahora están a medio juego de Chicago por el segundo lugar de la NFC North, y aunque parece complicado, las aspiraciones de postemporada siguen vivas para ambos cuadros.

Ahora, si los Vikes quieren mantener este buen paso, necesitan mejorar varias cosas. Primero que nada deben recortar las entregas de balón, ya que hoy Kirk Cousins sufrió su intercepción número 11 del año (aunque esta, hay que remarcar, fue culpa total de Adam Thielen).

Las siguientes tres semanas son cruciales para ellos, ya que enfrentan a Dallas, Carolina y Jacksonville, partidos que se ven ganables en el papel y que podrían impulsarlos a una marca de 7-5. Si la ofensiva sigue corriendo a través de Dalvin Cook y la defensiva hace su parte, los Vikings entrarán al cierre de la temporada en posición de pelear por postemporada.

Algo que, ahora mismo, se ve muy complicado para los Bears.

 

Con información de Primero y Diez,