Los Astros se van con la frente en alto tras derrota en SCLA

(Caracas, 19 de Octubre de 2018).- Los Astros de Houston aseguran sentirse orgullosos de su temporada, a pesar de que quedaron cortos en sus aspiraciones de convertirse en el primer equipo bicampeón de las Grandes Ligas en este siglo.

Los Astros perdieron 4-1 ante los Medias Rojas de Boston, que avanzaron a la Serie Mundial, este jueves en su Minute Maid Park de Houston.

“No ganamos hoy, quedamos fuera, pero estoy orgulloso de cada uno de los muchachos en este clubhouse”, dijo el venezolano José Altuve, con evidentes muestras de tristeza, después del partido. “No hubo ninguno que no se mostrara y diera el 100 por ciento de lo que tiene. Me siento bendecido y doy gracias a Dios por ser parte de esta gran organización”.

Altuve y los Astros perdieron cuatro partidos consecutivos contra los Red Sox, incluidos los últimos tres en su propio estadio.

Este jueves, el abridor de Boston, David Price, maniató a los Astros con pelota de tres imparables, nueve ponches sin bases por bolas en seis entradas completas.

Después llegó el relevista Matt Barnes, quien en dos tercios de inning permitió la única carrera que pudieron construir los Astros; un cuadrangular de Marwin Cabrera.

“He visto a este equipo regresar en las peores situaciones, al final, con outs y como sea”, dijo Altuve. “Por eso es que nunca perdimos la esperanza y batallamos hasta el final, aunque hay que darle crédito a ellos (Red Sox) por estos juegos. Ellos van a la Serie Mundial y nosotros no”.

Por tercer juego consecutivo, González tuvo que ocupar la segunda base para que Altuve sólo fuera bateador designado debido a las molestias en rodilla y tobillo derechos.

De cualquier manera se las ingenió para producir durante toda la serie. Este jueves conectó imparable en el inning inicial; su trigésimo quinto, que lo convierte en el tercero con mayor cantidad en playoffs, igualado con Carlos Correa.

“No soy ningún súper héroe ni nada”, señaló Altuve. “Esta es la postemporada y hay que jugar como sea… No soy el único aquí que siente dolor. No soy el único, ni seré el último”.

Durante tres días pareció que nada salía para los Astros, ni con los ajustes más pensados por parte del manager A.J. Hinch. Sus bates dejaron de producir en los momentos que más se necesitaban.

En los últimos dos juegos, Hinch movió a Alex Bregman como primero en el orden, después de que recibió siete bases por bolas en los primeros tres partidos de la serie. Pero tampoco funcionó. A partir de ahí, el tercera base de Houston dejó de ser el explosivo jugador que movió al equipo prácticamente toda la temporada. Terminó sin imparable en sus últimos nueve turnos.

Correa jugó el quinto partido de la serie como cuarto en la alineación, después de que un día antes había conectado tres hits en cuatro turnos y empujado dos carreras. Tampoco funcionó. Esta noche, en el definitivo se fue en blanco en cuatro turnos.

“Son cosas que pasan en el béisbol y nada, hay que seguir adelante”, comentó Correa, quien tuvo dolencias en la espalda durante toda la segunda mitad de la campaña y playoffs. “Tengo que buscar estar saludable de nuevo en este tiempo muerto. Y mejorar en todos los aspectos”.

Todos los Astros coincidían en el clubhouse en que trabajarán para regresar a la postemporada, luego de ser eliminados tras 103 victorias en campaña regular, la máxima cifra en la existencia de la franquicia.

Y como sucede con todos los equipos exitosos cuyos jóvenes peloteros comienzan a convertirse en estrellas, tendrán que invertir, dejar ir peloteros y reagruparse, si pretenden seguir siendo competitivos, como han sido los últimos cuatro años.

“No puedo esperar a que comiencen los entrenamientos de primavera”, señaló el relevista mexicano Roberto Osuna, quien lanzó tres entradas y sólo permitió un hit en reemplazo del abridor Justin Verlander. “Llegaré muy motivado a la que será mi primera temporada completa con este grupo de muchachos, que son muy especiales”.

Verlander perdió el juego en seis entradas, con siete hits permitidos y las cuatro carreras, incluyendo cuadrangular de tres rayitas, que sentenció el partido.

“Nadie es infalibe“, mencionó Bregman. “Hizo un gran trabajo todo el año para nosotros, incluso esta misma noche. Pero lo dejamos atrás con los bates”.

Con información de ESPN

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