Cuenta la leyenda que cuando cae la noche, durante la semana de competición del Masters, el Augusta National es un puro rumor que pone el vello de punta. Si estás allí, entiendes que alguien o algo está hablando, pero no sabes quién ni qué dice…

Al fin estamos en disposición de desvelar el misterio. Son las esquinas del campo, los tees y los greenes, que se comunican entre sí comentando la jornada. Y esta noche, una voz se ha alzado sobre las demás. “Eh, chicos, ahora sabéis cómo se siente una, ahí, apartada y sola, lejos del bullicio”. Era la esquina del tee del 13. “Pues tampoco se está tan mal”, respondía la del 16, aunque con un deje de melancolía en el tono…

No puede ser una mala noticia firmar un 69 con el putt tan frío…

Leyendas aparte (también estamos para eso: para inventarlas), ha sido toda una experiencia asistir, aunque fuera desde el salón de casa, a esta primera jornada sin público. Es curioso cómo cambia incluso el contorno de algunos hoyos. Lo del 16 es tremendo. Hasta parece un lugar casi vulgar.

La primera jornada del Masters nos ha dejado también algunas estampas malayas. Esas ropas de Poulter empapadas de sudor por culpa del calor y la humedad. O Tiger, caminando por el fairway del 11, que apenas llevaba veinte minutos en el campo y parecía que venía de una sesión de tres horas en el gimnasio.

Tiger Woods despeja dudas con un sencillo manotazo

Cualquier día de estos, puede que esta misma semana, Rory se reencontrará con su ángel y nos cerrará la boca de un guantazo. Ocurrirá, seguro. Pero mientras tanto, su bogey en el hoyo 1 ya casi nos parece una parte más de su rutina…

Después de utilizar la madera 3 en el tee del 10, su primer hoyo de la vuelta, Bryson DeChambeau agarraba el driver por primera vez en el tee del 11 y ya estábamos todos pendientes y expectantes. Como si fuera la jornada de domingo y viniera en el partido estelar…

Sonó la bocina con otro trueno en Augusta… pero éste no venía del cielo

Sería interesante saber cuál fue la reacción de los aficionados a ese primer medio gancho del californiano. En España seguro que predominó el clásico “ea, pues toma, por hablar tanto”. Somos así, para qué negarlo.

Veías bolas clavadas en su pique en el green (el del hoyo 4 parecía directamente una diana de dardos) y no costaba nada imaginarte a un señor cualquiera, vestido con una chaqueta verde, tratando de reprimir el llanto. La verdad es que, por muchos medios que tengan (nadie tiene más y mejores), bastante hicieron ayer con dejar el campo jugable en sólo tres horas después de la que cayó.

Así vivimos en directo la primera jornada del Masters de Augusta

El huracán DeChambeau ha reabierto un debate apasionante que en realidad nunca se había cerrado: hacia dónde va el golf. La bola suele estar en el foco de las miradas, puesto que es su evolución la que, entre otras cosas, permite pegar cada vez más fuerte y más recto. Hay muchos profesionales que también echan de menos aquellas bolas que el jugador podía manipular con efectos y ‘curveos’ que ahora no se ven ni se dan, argumentan con no poca razón. Y entonces, aparece Patrick Reed en el hoyo 9 del Augusta National con la bola en la pinaza y algo bloqueado por un árbol y, apuntando a la izquierda del bunker de la izquierda te dibuja una curva espectacular hacia aquella bandera situada en el flanco derecho del green y está a punto de enchufarla para eagle…

La vuelta de Rafa no merecía tanto castigo

Después de fallar un putt de tres metros para salvar el par en el hoyo 1, el primero de su ronda, Justin Rose enchufaba uno de seis metros en el 5 para birdie, otro de casi cinco metros en el 6 para birdie, uno más de nueve metros en el 8 para salvar el par y, antes de la suspensión, otro más de cuatro metros y medio de birdie en el 9. A eso se le llama tratar de ganar al fin un Masters por lo civil o lo criminal.

En el último momento, justo antes de meterte en la cama después de una gran primera jornada de Masters, te acuerdas: “oye, ¿y Dustin Johnson, dónde anda?”. Muy sencillo: con un acumulado de -3 después de nueve hoyos, asomándose al top ten del torneo. En su sitio.

Con información de Ten Golf, David Durán