Estudiantes de Mérida, apelará este jueves a la fe ante el Coquimbo Unido chileno, pues parece que sólo un milagro puede darle la vuelta a la eliminatoria de la segunda fase de la Copa Sudamericana tras el 3-0 del partido de ida.

El equipo local ya está inmerso en la liga venezolana que, por la COVID-19, se juega en un formato de burbuja con los equipos divididos en dos grupos y con partidos constantes que dificultan compatibilizar el torneo con la Sudamericana.

Tan es así, que el Académico apenas ha difundido información acerca del partido de vuelta y parece centrado en exclusiva en la liga venezolana, en la que marcha en una discreta sexta posición entre los nueve equipos que conforman el grupo A.

En el torneo local, solo ha conseguido una victoria ante el Mineros de Guayana en los seis partidos disputados.

Mucho más tranquilo llegó el Coquimbo a Venezuela tras la contundente victoria en el partido de ida y con el recuerdo fresco de febrero de 2020, cuando jugó en el país caribeño, en esa ocasión ante el Aragua.

Entonces, pese a que perdió 1-0, pasó a la segunda fase gracias al 3-0 de la ida, un precedente idéntico al de este jueves.

Los Piratas llegaron a Venezuela en un vuelo chárter tras una sonora despedida protagonizada por sus hinchas antes de despegar.

La principal duda en el plantel visitante es el delantero Rubén Farfán, ya que el ariete terminó con molestias musculares el último partido de la liga local ante Unión Española.

El vencedor jugará la siguiente fase contra el Sport Huancayo, que este martes eliminó al Liverpool en Montevideo.

Con información de EFE