La situación de los Navegantes del Magallanes y las Águilas del Zulia no es crítica, y mucho menos alarmante, pero sí es necesario que haya una respuesta rápida por parte de ambos conjuntos, o poco a poco verán como quedan relegados en el sótano de la División Occidental.

De momento hay tiempo para corregir los errores cometidos en este arranque de la temporada, tomando en cuenta que aún restan seis semanas de calendaio regular. No obstante, sabiendo que Cardenales arrasa en su grupo, solo parece quedar un cupo por disputar, y cada jornada será de vital importancia en las aspiraciones de cada uno.

Los rapaces no han lucido mal, pero tampoco se han visto bien. Su récord de 4-5 así lo demuestra, al igual que sucede con la nave turca, que pese a tener un róster de lujo, ha cometido pifias que han sabido aprovechar sus rivales.

El staff de lanzadores de Magallanes pudiera ser el más completo junto al de Lara, y los números así lo reflejan, al poseer la tecera mejor efectividad de todo el circuito. Incluso, ofensivamente han sido más que correctos, al fabricar cinco carreras más de las que han permitido, arrojando que el talón de Aquiles ha sido su defensiva. Sus 11 errores son la tercera peor cifra de la LVBP, teniendo un porcentaje de fildeo colectivo de .964.

Mientras que el Zulia todavía parece no encontrar la fórmula ganadora. El mánager Rouglas Odor ha buscado las variantes en este primer año al frente del equipo, pero con el peor average de la liga (.231 al igual que Tiburones), es poco lo que se puede hacer. Es por ello que la gerencia espera cambiar el rumbo con las próximas incorporaciones de las Águilas.

Con información de Líder