Osasuna saltó al césped de Los Cármenes con personalidad, decidido a anular los buenos arranques que suelen protagonizar los rojiblancos, una misión que completó con éxito. Los minutos se iban consumiendo con numerosas imprecisiones en ambos bandos, un ritmo lento y escasez de ocasiones de peligro.

El Granada trataba de llevar la iniciativa, pero no lograba romper la muralla navarra, algo que cambió tras un saque de esquina que cazó Luis Suárez para sorprender a Herrera con un disparo ajustado y colocar el 1-0 en el marcador, cambiando en un instante el decorado del choque.

Los de Arrasate acusaron el tanto, y el Granada se lanzó a por el segundo, un gol que tuvo en sus botas Machís, aunque el venezolano no logró definir con acierto ante el meta rival. Tras superar el desconcierto, Osasuna trató de rearmarse y subir la intensidad, logrando por momentos cercar el área de Rui Silva pero sin puntería. Los nazaríes aguantaron las acometidas visitantes, y antes del descanso, aprovecharon un nuevo córner para conseguir el segundo tras un fallo en cadena que terminó con el gol casi olímpico de Machís.

Dispuestos a no resignarse, los rojillos arrancaron el segundo asalto con fuerza, pero la falta de acierto les volvió a dejar sin recompensa. Por su parte, el Granada intentaba dosificar esfuerzos, con un partido que parecía controlado ante la falta de mordiente del rival en los últimos metros.

Los cambios en uno y otro bando no modificaron el decorado, con un Granada bien plantado sobre el terreno de juego y Osasuna incapaz de inquietar con verdadero peligro a Rui Silva, que vivió con cierta tranquilidad el choque. Así, entre la frustración pamplonesa y la solidez nazarí fue muriendo el encuentro, que sirve para que el Granada se reencuentre con la victoria, dejando tocados al mismo tiempo a los de Arrasate, anclados en la zona baja.

Con información de MARCA