(Caracas, 02 de diciembre del 2020).- Basaksehir Arena, fue el campo de batalla donde el Leipzig y el Istambul Basaksehir decidieron olvidarse de sus defensas y desenfundar sus cañones para abocarse de lleno a la búsqueda del gol y… ¡Vaya que lo encontraron! Pues, en el feudo de los turcos, el balón fue enviado al fondo de las redes en siete oportunidades.

Portando el cartel de favoritos, los dirigidos por Julian Nagelsmann tomaron la iniciativa en el juego. Desde los primeros compases del cotejo se pudo ver las constantes incursiones de nombres como Marcel Sabitzer, Yussuf Poulsen, Angeliño y Emil Forsberg. Todos aprovechando el espacio que dejó, durante una gran parte del partido, la zaga defensiva turca, en especial por el costado derecho.

Por su parte, el Istambul Basaksehir arrancó con el plan de juego que vino implementando hasta estas instancias del certamen. Aguantar las constantes embestidas del rival y en alguna jugada aislada o en un contragolpe poder hacer daño. De hecho, la primera respuesta concreta de los otomanos llegó apenas al minuto 14 cortesía de Írfan Kahveci, mediocampista que, en el resto del partido, dio bastante de que hablar…

El premio a la meritocracia para los Toros Rojos cayó al 25’ cuando Sabitzer remató con potencia hacia el arco y en la trayectoria hacia el mismo, el balón fue desviado en primera instancia por el defensa Skrtel y luego por Poulsen, dejando sin chances al portero Mert Günok. La carambola fue la única forma de poder batir al golero turco que, hasta ese momento, mantuvo su arco en cero con un recital de tapadas memorables.

La sed de gol del Leipzig no se sació con ese único tanto. El conjunto alemán se remitió a seguir atacando y los dirigidos por Okan Buruk siguieron la ruta defensiva, pero, a diferencia de los minutos previos al gol, tomaron mayores recaudos en ofensiva, aunque de manera infructuosa.

El asedio teutón tuvo sus frutos al minuto 42 después de una gran jugada de toque-toque en el corazón del área construida por Dani Olmo, Poulsen y Forsberg y que culminó con este último habilitando a Nordi Mukiele quien aprovechó el descuido de la defensa, apareció por el costado y libre de marca mandó el balón al fondo de las redes con pierna izquierda.

La reacción de Basaksehir llegó en las postrimerías del primer tiempo. Al 45’ hizo gala de una gran jugada elaborada. Visca cobró el tiro de esquina rasante hacia la media luna y allí apareció como un aluvión Kahveci y con un buen zurdazo agitó las redes. Todo esto ante la mirada atónita de la zaga teutona que no se enteró de nada de lo que estaba sucediendo.

SEGUNDO TIEMPO

Al inicio de la segunda mitad se vio al Istambul tratando ser más participativo, pero sin tomar tanta atención en el aspecto defensivo. Aquello lo aprovechó el Leipzig que aceptó el reto y se le plantó a proponerle el “toma y dame” que perduró hasta el final del partido.

Al 65’ los teutones ampliaron la ventaja. Angeliño la punteó a dentro del área y Olmo se giró, orientó el balón con su pierna izquierda hacia su pierna derecho y sin dudarlo ejecutó un disparo rasante al palo que cubría el arquero, quien reaccionó, pero no pudo tocar el balón por lo esquinado que iba.

El panorama lucía bastante cómodo para los Toros Rojos, pero, minutos después, aquel partido que aparentaba ser mero trámite se convirtió en una auténtica lucha de gladiadores como las que, en antaño, se desarrollaron en Coliseo Romano.

El héroe momentáneo para la causa turca fue Kahveci quien comandó la cruzada para lograr el inesperado empate entre ambas oncenas. Al 71’ el zurdo sacó un letal zapatazo desde fuera del área, inatajable a pesar del titánico esfuerzo de Gulacsi.

Al 85’ el turco cerró su épico hattrick con un gol de gran manufactura. Tiro libre al borde del área y con sutil remate de pierna siniestra, la incrusto en el ángulo ante la mirada del arquero húngaro que quedó petrificado en medio del arco.

Los últimos minutos fueron de drama total. El Leipzig intentaba romper la paridad y la suerte no estaba de su lado. Incluso, al minuto 89 el tanto de la victoria fue casi una realidad, después que Sabitzer ejecutó un centro al área y el portero turco saló a despejar, pero, en ese despeje, el balón pega en la cara de Sorloth y posteriormente impactó del travesaño y se marchó.

Aquello fue una señal para identificar quien tendría la pelota ganadora en el partido pues, al minuto 90+2 el mismo que había protagonizado esa accidentada jugada, esta vez tuvo su recompensa. Recibió el balón al borde del área y con la convicción de quien se sabe ganador sacó un fuerte latigazo de pierna izquierda, dejando sin opciones al meta Günok y poniendo así cifras definitivas al encuentro.

Con este triunfo, el Leipzig se mantiene en carrera por la pelea para clasificarse a octavos de final con nueve puntos. En este renglón empata con el PSG y el Manchester United. Por su parte, el Istambul Basaksehir se mantiene en el foso de la clasificación con tres unidades.