En un partido que parecía perdido por momentos, los Raiders logran salir adelante y vencer a los Jets para aún soñar con la postemporada. Eso sí, parece que será un camino cuesta arriba para Las Vegas.

Uno de los principales problemas para este equipo es que su defensiva está dando muchas facilidades. Hoy ante New York aceptaron 206 yardas terrestres, esto a pesar de que Frank Gore salió al inicio del encuentro por una conmoción y permitieron 376 yardas totales en el encuentro.

De hecho dieron tantas facilidades que Sam Darnold pudo mejorar de forma considerable sus estadísticas.

Cierto, la misma defensiva mantuvo a este equipo en la pelea al inicio del encuentro cuando forzaron entregas de balón en tres series consecutivas de los Jets, pero esas aportaciones se vieron minimizadas por los malos resultados en el resto del juego.

La suerte estuvo con los Raiders

Mientras la defensiva batallaba para mantener controlada a la ofensiva de los Jets, el ataque de Las Vegas padeció enormemente la ausencia de Josh Jacobs, lo que generó un balance ofensivo hacía el juego por pase. Mientras Devontae Booker y Jalen Richard se combinaron para 61 yardas, Derek Carr lanzó para 381 con tres pases de anotación y una intercepción.

El tercer pase de touchdown, por cierto, fue el que salvó el partido. Perdiendo 28-24 en los segundos finales del encuentro, Carr conectó con Henry Ruggs III en un envío de 46 yardas que dejó tendidos a los locales con un triunfo de 31-28 para Las Vegas.

La producción ofensiva de los Raiders, encabezada por las 200 yardas y dos anotaciones de Darren Waller, permitieron que se evitara la sorpresa ante los Jets, pero queda claro que no están en el mejor de los momentos. Con equipos como Cleveland, Miami e Indianapolis llevando ventaja sobre los Raiders, resultados como el de esta semana (o la paliza que les dieron los Falcons) ponen en duda que el equipo de Jon Gruden tenga lo necesario para alcanzar un lugar en postemporada.

Con información de Primero y Diez,