Sin lugar a dudas de que se disputó una final a pura emoción en Twickenham. En un partido no apto para cardíacos, Inglaterra derrotó a Francia por 22 a 19, en el segundo tiempo extra, y se quedó con el título de la Autumn Nations Cup.

En el primer tiempo, Francia fue sumamente superior a su rival, con una gran presión y una defensa que paró todo lo que Inglaterra intentó llegar al ingoal rival. Tal es así, que en la última jugada de la primera etapa, el seleccionado galo aguantó más de dos minutos y medio del ataque del elenco inglés.

En el complemento, Inglaterra se recuperó en el juego pero no en el marcador. Francia continuó arriba en el resultado hasta la última jugada del cotejo, en la cual Cowan-Dickie’s apoyó e igualó las acciones para forzar un tiempo extra.

Justamente, en este período, Owen Farrell falló un penal insólito para darle el título al seleccionado inglés, pero luego se redimió en el segundo tiempo extra con el penal que le arrebató el trofeo a Francia y se lo dio a Inglaterra.

Con información de ESPN