El piloto español Fernando Alonso completó 186 vueltas en los dos días de test que ha afrontado en Baréin con el Renault de 2018, un monoplaza similar al que condujo Carlos Sainz cuando formaba parte de la escudería francesa.

Alonso dio 93 vueltas al circuito de Baréin en cada una de las dos jornadas de trabajo que fueron programadas como preparación para su regreso a la categoría reina la próxima temporada con la marca con la que se proclamó campeón del mundo en 2005 y 2006.

El asturiano, que sigue una preparación física específica para su vuelta a la Fórmula 1 tras dos años con otros retos deportivos, no puede probar evoluciones de cara al próximo año (pilotó un Fórmula 1 de hace dos años), pero al menos esta prueba sí le sirve para recuperar sensaciones sobre la pista.

En Baréin pudo estar más tiempo al volante que en el anterior ensayo, el de Barcelona, donde a principios de octubre aprovechó un día de grabación para subirse al monoplaza que este año pilotan el francés Esteban Ocon y el australiano Daniel Ricciardo, al que Alonso suplirá en Renault.

Tras la prueba de Baréin, Renault intentará que Alonso pueda efectuar un nuevo entrenamiento, con el coche de 2020, en Abu Dabi el mes que viene, pero tiene la oposición de otras escuderías.

Esos test están reservados a pilotos jóvenes que no hayan disputado más de dos grandes premios de Fórmula 1 y Renault tratará de que Alonso pueda estar en los test al no haber competido las dos últimas temporadas.

La escudería francesa buscará el apoyo de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) para conseguir que el asturiano pueda seguir sumando kilómetros antes de su reaparición en 2021.

Con información de Líder