Las Extrañas Dietas de genios célebres | Tesla, Einstein y más

Cuando estamos frente a un personaje de éxito, casi todos reaccionamos de igual manera. Intentamos emular todo lo relacionado con él; queremos conocer sus hábitos, sus libros favoritos, lo que comían… todo con la inocente esperanza de que se nos pegue algo de su éxito, aunque sea a base de copiar las costumbres y dietas de genios.

Hoy queremos hablarte de gastronomía, en concreto de las extrañas dietas de genios célebres, porque, quién sabe, quizá comiendo lo mismo que Pitágoras, Darwin oEinstein se te pegue algo de su genialidad. ¡Descubre qué es lo que solían ingerir estos grandes cerebros de la historia la humanidad!

Las extrañas dietas de genios famosos

1. Pitágoras 

Una de las más extrañas dietas de genios es seguramente la de Pitágoras, el más antiguo de nuestra lista. Pitágoras fue un filósofo y matemático griego del s.VI a. C. Era seguidor de la doctrina de la metempsicosis que establece que cuando una persona muere, su alma pasa al cuerpo de otra especie animal. Debido a esa creencia, y con tal de no consumir nunca ninguna alma humana, Pitágoras evitaba comer carne de cualquier animal. Eso los llevó, a él y a sus seguidores, a ser vegetarianos. Hasta ahí no hay nada realmente extraño en su dieta. Lo verdaderamente raro es que Pitágoras prohibió también comer alubias y tal era su aversión que se cuenta que murió asesinado mientras estaba huyendo de sus enemigos y se negó a cruzar un campo de alubias.

2. Charles Darwin 

Darwin era un naturalista y biólogo inglés conocido por su teoría sobre la evolución a través de la selección natural. Cuando era estudiante en Cambridge, se hizo miembro del Glutton Club. Este club reunía a estudiantes con la única motivación de comer “carne extraña” como halcón, avetoro o incluso búho. Su dieta también es una de las dietas de genios más extrañas.

Darwin se caracterizaba por tener un gusto poco común y se sabe que llegó a incluir en su menú armadillos -de los cuales decía que sabían a pato-, conejillos de india o un agouti, que declaró que había resultado ser la mejor carne que había probado.

Sin embargo, en los últimos años Darwin enfermó y su médico le puso a dieta de la que Darwin se quejaba por tenerlo “medio muerto de hambre”, pero que lo hacía sentir mucho mejor. Debía evitar el almidón para que su ácido estomacal estuviera en mínimos y debía tomar 10 gotas de ácido clorhídrico mezclado con cayena y jengibre. Según Darwin funcionaba: “Me sienta excelentemente”, decía.

3. Nikola Tesla 

Nikola Tesla es el científico favorito de los amantes de Internet. Fue conocido por su sentido del estilo y gran amigo de Mark Twain y Rudyard Kipling. La salud mental de Tesla se vio gravemente afectada en sus últimos años y se volvió tremendamente obsesivo en muchos aspectos de su vida, incluida su dieta. Tesla reconocía:

“¿MI RÉGIMEN PARA LA BUENA VIDA Y MI DIETA? BUENO, PARA EMPEZAR, BEBO MUCHA LECHE Y AGUA … SOLO COMO DOS COMIDAS AL DÍA, Y EVITO TODOS LOS ALIMENTOS QUE PRODUCEN ÁCIDO. CASI TODO EL MUNDO COME DEMASIADOS GUISANTES Y ALUBIAS Y OTROS ALIMENTOS QUE CONTIENEN ÁCIDO ÚRICO Y OTROS VENENOS. PARTICIPO LIBERALMENTE DE VERDURAS FRESCAS, PESCADO Y CARNE CON MODERACIÓN, RARA VEZ. SE DICE QUE EL PESCADO ES UN ALIMENTO CEREBRAL FINO, PERO TIENE UNA REACCIÓN ÁCIDA MUY FUERTE, YA QUE CONTIENE UNA GRAN CANTIDAD DE FÓSFORO. LA ACIDEZ ES DE LEJOS EL PEOR ENEMIGO PARA LUCHAR CONTRA LA VEJEZ “.

En cuanto a otros hábitos, caminaba 16 kilómetros al día y dormía poco, en realidad, como el mismo declaró: “a veces duermo durante una hora más o menos. Ocasionalmente, sin embargo, una vez cada pocos meses, puedo dormir durante cuatro o cinco horas. Luego me despierto virtualmente cargado de energía, como una batería”.

Este hábito del sueño era similar al de otro gran inventor, Leonardo Da Vinci.

4. Albert Einstein 

Otra de las extrañas dietas de genios era la de Einstein. Está claro que Einstein es sinónimo de genio y existen numerosos mitos acerca de su vida y obra, como que era mal estudiante, totalmente falso, que era ateo o que era vegetariano. Este último mito es verdad, si se consideran sólo los últimos años de su vida, ya que Einstein sí comió carne hasta bien entrada la edad adulta. Aunque como declaró en alguna ocasión “Siempre he comido carne animal con una conciencia un tanto culpable”.

Pero Einstein sufría de problemas digestivos, por lo que su médico le recomendó una dieta equilibrada de carne y carbohidratos simples. Pero al llegar a la edad de 70 años, el médico quitó por completo la carne de su dieta.

Un año antes de morir, Einstein escribió a Hans Mühsam, su colaborador:

“ASÍ QUE VIVO SIN GRASAS, SIN CARNE, SIN PESCADO, PERO ME SIENTO BASTANTE BIEN DE ESTA MANERA. SIEMPRE ME PARECE QUE EL HOMBRE NO NACIÓ PARA SER UN CARNÍVORO” .

No sabemos si esa dieta alargó sus últimos años, lo que sí sabemos es que ayudaba a que se sintiera mejor.

Con información de Natalia Alcaraz / Supercurioso

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